Fuentes kurdas denuncian que el gobierno de Erdogan oculta la existencia de más de 150.000 muertes por el terremoto


Por Musa Ardem

Mientras Erdogan sigue hablando de algunos miles de fallecidos, fuentes kurdas indican que el presidente y sus funcionarios mienten, de manera de ocultar las verdaderas cifras de la catástrofe. Decenas de miles de personas perdieron la vida y cientos de miles resultaron heridas en los terremotos que sacudieron Kurdistán y Turquía en intervalos de 8 horas. Los epicentros de los seísmos fueron en Pazarcik (magnitud 7,8) y Elbistan (magnitud 7,7), en la provincia de Maraş. 

Las víctimas del terremoto vienen denunciando que las instituciones estatales turcas no prestan apoyo ni asistencia. Tanto es así que algunas personas perdieron la vida por hipotermia (disminución de la temperatura corporal) debido a las insuficiencias del Estado turco. Según las declaraciones oficiales, hay una terrible incoherencia en las cifras de edificios destruidos y el número de muertos y heridos. Y esta incoherencia nos lleva a plantearnos una pregunta: "¿Se oculta el balance de los que perdieron la vida?".

Según la información obtenida por una fuente anónima del AKP (partido del gobierno) el número de personas que perdieron la vida en el terremoto es muy superior a las declaraciones oficiales. Según la información facilitada por el funcionario del AKP, el número de muertos supera los 150.000. La misma fuente ha declarado que el ministro turco del Interior, Süleyman Soylu, ha llamado a las gobernaciones provinciales y de distrito de la zona del terremoto y ha dado instrucciones para que se retiren los escombros lo antes posible. 

Cuando las autoridades civiles dijeron: "Todavía hay gente bajo los escombros. ¿Cómo los retiramos sin retirar a la gente?". Soylu supuestamente insistió en la instrucción de cargar los escombros en camiones y transportarlos desde las zonas del terremoto. Sin embargo, se afirmó que algunas de las autoridades civiles se tomaron el trabajo con calma porque podía haber muertos o heridos entre los escombros. (Firat New, 11 de febrero)

Erdogan y su gobierno se encuentran frente a una situación crítica, ya que a la debacle de la economía, que viene golpeando los bolsillos de la clase trabajadora y el pueblo desde hace varios años, se le ha sumado el terremoto, cuyas consecuencias tienen relación directa con la política gubernamental. Es que el oficialismo fomentó el crecimiento de una gran burbuja inmobiliaria, que se infló sobre la base de la construcción de edificios que no contaron con los requisitos antisísmicos que hacen falta en una región donde suelen ocurrir estos terremotos.

Estas construcciones, que dieron grandes ganancias a las patronales que las pusieron en pie, colapsaron, dejando miles y miles de muertos y gente que se quedó sin sus casas. La bronca, que crece por esta razón y por la falta de atención del Estado a las víctimas de la catástrofe, debe convertirse en rebelión, una gran lucha que eche a patadas al gobierno e imponga una salida de fondo, un gobierno de los trabajadores y el pueblo que, a diferencia de los gobiernos burgueses, trabaje para elevar el nivel de vida de las mayorías.

Volver a página principal