Jefe de mercenarios rusos admite el carácter popular de la resistencia ucraniana, que combate "casa por casa"


Por Juan Giglio

El cuatro de enero pasado, el mercenario favorito de Putin, Yevgeny Prigozhin, visitó el frente de guerra en la zona de Donetsk. Allí, este personaje, que dirige al denominado grupo “Wagner”,  trató de explicar el fracaso de sus mercenarios, que no han sido capaces de capturar la ciudad de Bakhmut, en el este de Ucrania, luego de meses de intensos combates. Las declaraciones fueron publicadas por varios medios, en nuestro país a través de Infobae.

Prigozhin declaró que esto ocurrió porque había “una fortaleza en cada casa” en BakhmutA veces se necesitan semanas enteras para despejar una casa. De esa manera, dio a entender que la guerra, por parte del bando ucraniano, fue asumida como propia por el conjunto de la población, que resiste la invasión del imperialismo ruso, atrincherándose en sus barrios.

Yendo a fondo con esta caracterización, el también apodado “chef de Putin”, criticó la forma en que el Ministerio de Defensa ruso informa sobre la guerra: Dicen: “las fuerzas combinadas han avanzado hacia Artyomovsk y han roto la defensa”… ¿Qué significa “romper la defensa… romper la defensa de una casa esta mañana, entonces tienes que ir a romper la defensa de la siguiente casa, ¿verdad?

El jefe de los mercenarios, que actúan en varias regiones del planeta -como África o Siria- terminó el reportaje reafirmando que Cada hogar es una fortaleza… porque: Los muchachos pelean por (defender) cada hogar… Decir que (hay) 500 (líneas de defensa) probablemente no sería un error, porque cada 10 metros hay una línea de defensa… Los combatientes confirman que hay una línea de defensa ucraniana cada 10 metros.

Las declaraciones del jefe del grupo Wagner sostienen nuestro análisis en cuanto a que la guerra, más allá de que se libre entre dos bandos burgueses, tiene el carácter de guerra de liberación nacional, ya que como Yevgeny Prigozhin sostiene, el pueblo ucraniano, mayoritariamente, defiende a su país. Esto ocurre no entre dos países de características similares, sino entre una semicolonia -Ucrania- y una potencia imperialista, Rusia.

Esta realidad es topuesta a la de Rusia, donde miles de reclutas incorporados recientemente a las fuerzas de ocupación imperialista, continúan desertando, negándose a combatir, ya que no han sido ganados por chauvinismo gran ruso. ¡Por esa razón, la moral de las tropas putinistas no se compara con la de los soldados ucranianos, que combaten de manera ejemplar y mantienen la ofensiva, a pesar de enfrentar una maquinaria bélica inmensamente superior!

Aunque detrás esta guerra de liberación subyace otro enfrentamiento, que es el que llevan adelante los bandos imperialistas que apoyan a uno u otro ejército, la contradicción principal es la que empuja al pueblo a cavar trincheras en defensa de su patria, invadida por Rusia. Lamentablemente aún existen partidos de izquierda que no entienden esta cuestión elemental, razón por la cual apoyan, directa o indirectamente, al imperialismo ruso.

Desde la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional y Convergencia Socialista -su sección argentina- continuaremos apoyando al campo militar ucraniano, trazando rayas con las fuerzas imperialistas de la OTAN y el gobierno burgués de Zelensky. Por eso continuaremos insistiendo, en que la liberación de Ucrania se concretará cuando sus los trabajadores se organizan de manera independiente, en asambleas y milicias populares, con la perspectiva de tomar el poder.

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