Por Juan Giglio
El conflicto del SUTNA, un sindicato industrial conducido
por compañeros de izquierda, puede ser un “antes y un después” en cuanto al
desarrollo de las luchas del movimiento obrero, ya que las huelgas,
movilizaciones, bloqueos y asambleas multitudinarias que se realizaron para conquistar
el acuerdo salarial que se firmó hace pocas horas, pueden servir de ejemplo para
el resto de la clase trabajadora que se prepara para pelear contra las
consecuencias del plan de ajuste.
Pablo Moyano declaró, que “El paro de Neumáticos va a ser
un poroto al lado de Camioneros”, admitiendo esta realidad, pero también, redoblando la
apuesta -de palabra- para no quedar mal parado frente al sindicalismo
combativo. ¡La izquierda debe aprovechar lo sucedido para presentarse como vanguardia
del ascenso obrero que está gestándose, una dinámica que tiende a ir por fuera de los "cuerpos orgánicos" burocráticos, y que se expresó en este paro, en las huelgas autoconvocadas de la docencia y en otras acciones de lucha no conducidas por
la mafia peronista!
Saludamos esta victoria, que más que económica es política, porque
impidió que la “santa alianza”, constituida por el Estado capitalista, sus agentes
oficialistas y opositores, la burocracia sindical y las patronales, hiciera retroceder o aplastara al SUTNA. Además, los trabajadores del neumático le mostraron al conjunto de
los trabajadores la importancia que tiene esa institución democrática que
niegan los burócratas, la asamblea, a través de la cual resolvieron aceptar la
propuesta patronal.
Más allá de esto, creemos que la dirección del gremio no aprovechó su
enorme prestigio, para llamar a toda la clase trabajadora
a rodear el conflicto -de forma efectiva- y convertirlo en un “caso testigo”. Para eso, las
asambleas del gremio podrían haber resuelto la puesta en marcha
de decenas de piquetes de compañeros dispuestos a recorrer los cordones
industriales y las grandes empresas, de manera de dialogar con sus trabajadores e invitarlos a formar parte de esta fenomenal pelea.
Imaginemos la dinámica de los diálogos en puerta de fábrica, entre trabajadores de Fate, Bridgestone y Pirelli y compañeros de la carne, la alimentación, metalúrgicos, químicos, colectiveros, ferroviarios, etc. Se los podría haber invitado a participar en reuniones abiertas o encuentros, para garantizar la solidaridad y comenzar a construir na nueva corriente obrera combativa, clasista y democrática, que tome como propio el ejemplo del SUTNA.
El SUTNA, influenciado por el Partido Obrero, en vez de orientarse con esta línea, se limitó a rodearse de sectores de izquierda y piqueteros, lo cual no está mal, pero no alcanza para convertir al gremio en una poderosa alternativa del conjunto. En ese sentido, el PO perdió una oportunidad importante: la de transformar la lucha del neumático en un punto de apoyo para organizar una nueva dirección, política y sindical, de la clase trabajadora, que es lo que hace falta.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario