jueves, 10 de marzo de 2022

Negociación entre Biden y Maduro, el fin del relato bolivariano


Por Damián Quevedo

Al igual que su antecesor, Hugo Chávez, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro retomó relaciones con EEUU, con el fin último de volver a proveer de petróleo a la potencia del norte.  

Días atrás, representantes de Venezuela y Estados Unidos se reunieron este fin de semana en el Palacio de Miraflores, en Caracas. "Tuvimos una reunión, la puedo calificar de respetuosa, cordial, muy diplomática, entre la delegación de Estados Unidos y la delegación del gobierno venezolano que presido", dijo Maduro declaró el líder venezolano acerca de la histórica reunión que duró dos horas en la que se abordaron diversos temas, entre ellos la energía y la seguridad energética, en medio del conflicto en Ucrania y el posible embargo a la producción rusa de crudo[1]

Atrás quedaron las amenazas y el cacareo anti imperialista, así como el alineamiento con Putin. El bloqueo creciente sobre la economía rusa y la disparada en el precio del petróleo crudo, dieron, a la dictadura de Maduro y a la burguesía bolivariana, esperanzas de nuevos y jugosos negocios con el imperialismo yanqui.  

El fin del relato chavista expresa también la decadencia del verso del resto los populismos latinoamericanos, en el marco de la crisis y la reconfiguración de la relación de fuerzas entre las grandes potencias. Este proceso, inevitablemente, lleva a que los países dependientes se acomoden detrás de uno u otro imperio.

El progresismo muestra su hilacha en tiempos de crisis, por eso, así como estos regímenes estuvieron a la vanguardia de las restricciones, cuarentenas y demás, ahora son los primeros en cambiar de bando o de amo. Hasta ahora Maduro fue venía siendo sostenido por China y Rusia, sin embargo, la invasión de Ucrania y la suba del precio del petróleo, está cambiando por completo las lealtades del chavismo.  

Este martes, Joe Biden anunció la prohibición de las importaciones de petróleo y gas ruso a Estados Unidos, la sanción más drástica que la Casa Blanca ha tomado hasta el momento para golpear el corazón de la economía rusa. En diálogo con Clarín, Monaldi, de origen venezolano, analizó el impacto de la medida a nivel global y también las alternativas que Washington busca en Venezuela para suplir el petróleo ruso[2] 

Este "giro" más bien es un retorno, porque, más allá de la cantinela “bolivariana”, el antecesor y mentor de Maduro, Hugo Chávez, jamás dejó de hacer negocios con EEUU, ni de proveer de petróleo a los imperialistas.  

Este contexto puede dar oxígeno a la dictadura bolivariana, pero al igual que otros intentos del capitalismo, no será suficiente para impulsar un nuevo ciclo de expansión, ni en Venezuela, ni en el resto del mundo. Es que, el incremento del precio del petróleo, empuja al resto de las mercancías a seguir ese camino, debido al aumento de uno de los costos de producción más significativos, agregando combustible al fuego de la crisis.

En este contexto, cada vez más apremiante para los de arriba, la izquierda revolucionaria debe agitar con audacia las banderas de ruptura con la dominación imperialista, planteando, sin tapujos, la necesidad de avanzar hacia nuevas y más potentes rebeliones que den lugar a una verdadera salida, la del gobierno obrero, popular y socialista.



[1] Perfil 09/03/2022

[2] Clarín 08/03/2022

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