Por Damián Quevedo
La ambición imperialista de Vladimir Putin está cada vez más lejos de concretarse en Ucrania, ya que la prolongación de una guerra que creyó mucho más fácil, comienza a derrumbar la economía rusa, cuyo volumen no es equivalente al poderío militar ruso y está mostrando grandes señales de crisis.
Las guerras llevadas a cabo por las potencias imperialistas tienen siempre, en última instancia, un fin económico. Controlar territorios implica controlar mercados, recursos naturales, materias primas, etc. En ese sentido, la lectura original de Putin sobre la situación -crítica- de sus competidores era acertada, pero la realidad cambia a veces con una velocidad que sorprende hasta a el observador más minucioso.
Estados Unidos no está en condiciones de librar una guerra, de manera directa, no lo está desde hace muchos años, pero, principalmente, luego del desastre de Afganistán. La burguesía europea tampoco estaba en condiciones de reaccionar, sobre todo Alemania, movilizando a las masas para lograr cierto consenso social guerrerista. ¡Sin embargo, Putin les dio, muy probablemente sin querer, lo que necesitaban!
El imperialismo yanqui no puede aún zambullirse en una nueva escalada bélica, pero puede, como lo está haciendo, empujar a otros a combatir, lo cual resultaría, para esta potencia, una guerra ideal, casi sin costos.
Putin necesitaba una Victoria rápida, sin esfuerzo, pero no lo está consiguiendo, ya que se encontró con una mayor resistencia que la esperada, mientras que, las sanciones económicas que inicialmente no tuvieron una gran repercusión, con el paso de los días están erosionando la economía rusa.
Tras convulsionados días desde que empezó a
escalar la agresión de Rusia contra Ucrania, las acciones de Gazprom se
desplomaron un 60% en dos semanas y la capitalización bursátil pasó de rozar
los USD 100.000 millones a reducirse a unos 38.200 millones de dólares.
Este lunes, Gazprom recibió un duro revés: Shell
anunció pondrá fin a todas sus empresas conjuntas con la empresa energética
rusa en rechazo a la invasión de Ucrania. La medida incluirá la participación
del 27,5% del gigante petrolero en una importante planta de gas natural licuado[1].
El entrelazamiento de la economía y el papel del capital financiero como argamasa de todas las ramas de la producción, hace más fuerte la caída, generalizándola, con rapidez, a toda la economía. Por eso, en medio de las acciones militares el rublo, la moneda rusa, se desplomó en un 30%, llegando al equivalente de 0,96 pesos argentinos.
Esta brusca devaluación significará, sí o sí, un ajuste sobre los bolsillos del pueblo ruso, que hoy por hoy apoya mayoritariamente a Putin, situación que se puede revertir de manera drástica si la economía del imperialismo ruso se cae en picada.
El Banco Central Europeo (BCE) dijo que la filial de Sberbank, Sberbank Europe, y otras dos filiales estaban más cerca de la quiebra, después de “significativas salidas de depósitos” vinculadas a las “tensiones geopolíticas… es probable que el banco no pueda pagar sus deudas, mientras que la Autoridad del Mercado Financiero de Austria impuso una moratoria a Sberbank Europe, que tiene su sede en el país[2].
Esta situación de corridas bancarias, aunque todavía incipiente, se asemeja a la que siguió al "corralito financiero" decretado por el gobierno argentino a fines del año 2001, que terminó con un estallido social y la renuncia del presidente. Putin se encuentra en un pantano, incluso si toma toda Ucrania, esta podría ser una victoria pírrica y un gran golpe a sus anhelos de nuevo Zar.
En ese marco, los revolucionarios de todo el mundo, trazando rayas con la OTAN y demás potencias occidentales, debemos colaborar con la debacle del imperio ruso, apoyando a la resistencia del pueblo ucraniano, organizando para eso comités de solidaridad. Desde allí, debemos insistir, en que la liberación de Ucrania será posible solo si los trabajadores y el pueblo pobre se hacen dueños del poder, rompiendo las cadenas de la dependencia con todos los imperialismos.
Con el debido respeto, sugiero una serie de canales en youtube para la temporada que se viene: Banderistán desde el Sur; Turquestán Oriental desde el Sur; Los marxistas favoritos del Dalai Lama en acción; Taiwan desde el Sur... Se lo ofrecen a Erik Prince y pueden llegar a ser el éxito de la compañía... jajaja me hicieron acordar al sketch de cha-cha-cha, "jefe, tengo unos rojos que ladran como perro fiero...Manuk del Altiplano"
ResponderBorrar