Por: Michael Probsting, Invierno 2022
Es ampliamente aceptado que la rivalidad acelerada entre las grandes potencias —Estados Unidos, China, la Unión Europea, Rusia y Japón— es una característica clave de la política mundial y seguirá siéndolo en el futuro previsible. Esto hace que sea urgente que las fuerzas progresistas tengan una visión clara sobre el carácter de las potencias involucradas, lo que a su vez requiere un análisis concreto de las características políticas, económicas y militares de estas potencias que va más allá de la denuncia a la reaccionaria política interior y exterior de sus respectivos gobiernos. 1
Desafortunadamente, amplios sectores de la izquierda no asumen una posición de principios de oposición a todas las potencias imperialistas. Más bien, muestran algún tipo de simpatía o incluso apoyo por China y Rusia y reconocen solo a las viejas potencias occidentales como imperialistas. 2 En el caso de China, varios intelectuales “comunistas” y revistas conocidas como Monthly Review no solo niegan el carácter estalinista-capitalista de su régimen, sino que lo glorifican vergonzosamente como una especie de “socialismo”. 3 (Leer todo)
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