Juan Garberi, químico especialista en biología molecular, con amplia experiencia, nacional e internacional -entre otras cuestiones en la investigación del VIH- viene venido realizando una serie de charlas, junto a médicos y otros científicos críticos, en las que cuestiona con dureza las políticas "sanitarias" del gobierno, la OMS y los grandes laboratorios.
Este compañero de convicciones socialistas, denunció que las "vacunas" ARN y ADN debilitan el sistema inmune, afectando negativamente al organismo humano. En el siguiente texto, denominado "¿Qué nos está pasando?", explica los daños que estas terapias génicas estarían produciendo en el sistema de equilibrio esencial, llamado Renina-Angiotensina-Aldosterona (Imagen):
Podemos comprender como vida la
capacidad de un ser físico de administrar sus recursos internos para adaptarse
a los cambios que se producen en su medio. Es decir, la capacidad de mantener
un equilibrio dinámico y armónico (equilibrado) ante las distintas
circunstancias con que se enfrenta.
Un control clave para el equilibrio del cuerpo está dado por la relación entre diversas substancias producidas por nuestros órganos (hígado, riñón, pulmones, etc.), la relación entre una de ellas, llamada angiotensina 2 (un péptido de 8 aminoácidos que aumenta la presión, retiene el agua, el sodio, produce inflamación y coagulación, entre otras acciones) y otra que sale de ella, la angiotensina 1-7 (que baja la presión, libera el sodio y el agua, es antiinflamatoria y anti-coagulatoria, en suma contrarresta las acciones de la angiotensina 2) .
cambio de angiotensina 2 a la angiotensina 1-7 se
produce cuando la primera se une a otra substancia presente en nuestro cuerpo,
la hoy famosa ECA2 (enzima convertidora de angiotensina 2 o ACE2). De esta
manera se determina el equilibrio dinámico esencial para la vida. Este sistema
de equilibrio esencial se denomina RENINA-ANGIOTENSINA-ALDOSTERONA. La ECA2 se
la halla en las membranas de las células de diversos tejidos, incluidos el
endotelio capilar (la monocapa que recubre o separa los tejidos de la sangre:
venas, capilares, arteriolas, arterias) y también se encuentra de manera
soluble en la sangre.
El primer paso para la infección del coronavirus SARS Cov2
(CoViD-19) es la unión de la ECA2 un fragmento de la membrana celular que se
encuentra en la superficie, con la proteína S (Spike, espiga) que se encuentra
en la superficie viral, estos dos fragmentos encajan tal como una llave con su
cerradura. Esta unión marca el punto del destino en el que la proteína S abre
la puerta de la célula permitiéndole el ingreso al virus.
Estudios recientes han demostrado (1) que el SARS COV 2
también pueden infectar células endoteliales al unirse al ACE2, la proteína S,
por ende reduce la disponibilidad general de ACE2. Este fenómeno podría
acentuarse cuando comiencen a formarse los anticuerpos inducidos por las
vacunas ya que esto conduce la formación de inmunocomplejos que interceptan
antígenos.
Ahora bien, la mayoría de las vacunas utilizadas contienen
substancias que producen la proteína S en nuestro cuerpo una vez colocada. Por
lo tanto, si la interacción inducida por la proteína S, generada por las
vacunas, y la ACE2 endógena modifica la actividad de esta última, se produce
una distorsión en el equilibrio del sistema RENINA ANGIOTENSINA ALDOSTERONA y
como consecuencias alteraciones de carácter inflamatorio, coagulatorio y
proliferatorio , entre otros. Por ende la inoculación de substancias (mRNA y
ADN transgénico, entre otros conocidos y
aceptados por las empresas que fabrican las vacunas) que
produce la acción tóxica del SARS CoV 2 es como inyectar substancias que
producen veneno de serpiente para cuidarme de la mordedura de una serpiente.
Los estudios clínicos han demostrado que estas vacunas no
protegen de la transmisión, esto es reconocido a nivel científico mundialmente
y claramente se han notificado efectos adversos como: trombocitopenia,
trastornos de la coagulación, alergias a componentes de las vacunas, epilepsias
u otro trastorno neurológico, y hasta la muerte.
Estamos hablando de un microorganismo que produce una
enfermedad con solo el 1,25% de letalidad (personas fallecidas / confirmados) a
nivel mundial. Es igual o menos que la tasa de letalidad de la influenza (gripe
común) y mucho menor a la de la Neumonía por neumococo 5%, la del Dengue 2,5% o
por la de la Tuberculosis 14%., enfermedades endémicas en nuestro país.
Cuando hablamos de la tasa de mortalidad asociadas al
CoViD-19 (personas fallecidas / total población) según los datos del Ministerio
de Salud de la Nación Argentina (2, 3) nos encontramos que la misma aumentó
significativamente en el año de la vacunación (ver tabla). FECHA TASA
MORTALIDAD 30/12/2020 0,096 % 8/2/2022 0,178 %
Referencias:
1- Endothelial cells and SARS-CoV-2: An intimate
relationship
Lucas Cunha Barbosa a,b, Thaynan Lopes Gonçalves b, Luanna
Prudencio de Araujo b,
Luciane Vieira de Oliveira Rosario b, Val´eria Pereira
Ferrer a,c,*. Vascular Pharmacology 137 (2021) 106829
2- https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/30-12-20-reporte-vespertino-covid-19.pdf
3- https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2022/02/sala-situacion-covid-19_08-02-2022.pdf
Entrevista en la que explica esta cuestión
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