Por Juan Giglio
Hoy desde el gobierno le enviaron una enorme señal a los grandes monopolios, para los cuales acaban de votar el presupuesto del ajuste mientras se aprestan a discutir en el Senado la ley infame de vacunas, por la cual los pulpos farmacéuticos tendrán impunidad para aplicar sus productos, de carácter transgénico, sin importarles las consecuencias en la salud de millones, ya que si eso sucede las instituciones de nuestro país se desentenderán. En ese contexto, Alberto, Kicillof y Cristina les dijeron a los dueños del mundo que no tienen problemas en reprimir con violencia a los de abajo, para defender la propiedad privada de los de arriba. ¡Para quienes tenían alguna duda, queda claro que se terminó, de manera amarga, el sueño populista! Se sacaron las caretas, demostrando que no son otra cosa que la continuidad y profundización de las políticas que supo aplicar el gobierno macrista.
Totalmente de acuerdo..ES UNA FUERTE SEÑAL
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