Cuarentena y biotecnología, una receta fascista para enfrentar la crisis inédita del Sistema Capitalista


 Por Comité Ejecutivo de CS

El Capitalismo está atravesando una etapa de decadencia y crisis inédita, en cuyo marco desde las alturas del gran poder imperialista intentan, sin poder lograr todavía, encarar grandes guerras, de manera de conseguir el objetivo que obtuvieron gracias a las dos grandes guerras mundiales: la destrucción de fuerzas productivas para recomponer así nuevos ciclos de crecimiento, una manera práctica y efectiva de evitar que colapse este sistema, basado en la explotación de millones por parte de una minoría, cada vez más rica y parásita.

Como no están en condiciones de afrontar semejante dinámica, debido al ascenso revolucionario de las luchas obreras y a la negativa del movimiento de masas a alistarse para morir en otra gran carnicería, lxs de arriba están desplegando una fenomenal campaña internacional -de carácter terrorista-aprovechándose del Covid-19, para meter miedo, desmovilizar y llenar el mercado con productos de sus industrias de punta, fundamentalmente aquellas que producen fármacos. En ese sentido, los laboratorios, íntimamente ligados al Complejo Militar Industrial y a las grandes entidades financieras, están desarrollando vacunas transgénicas, cuyos "daños colaterales", a mediano y largo plazo, pueden llegar a ser gigantescos.

Esta perspectiva, que ha sido denunciada por cientos de científicos críticos a lo largo y a lo ancho del planeta, puede significar, entre otras cuestiones, la esterilización de millones, lo cual, desde el punto de vista de los capitalistas, les serviría para resolver lo que en otras épocas hacían a través de las guerras, liquidando una parte de la población, en este caso la que está por nacer. Esto, que hoy por hoy no es más que una especulación teórica, no puede ser descartado, ya que los capitalistas, que han provocado e inventado todo tipo de guerras para mantener sus negocios, son capaces de cualquier cosa con tal de continuar engordando sus bolsillos.

Más allá de este análisis, desde la izquierda no podemos sino convocar a los trabajadores y los pueblos a enfrentar y derrotar sus planes biotecnológicos, ya que al igual que en el terreno de la agroindustria, el producto de estos seguramente afectará la salud de las mayorías. Por eso, entre otras cuestiones, hay que evitar que impongan, el el Senado, la ley que le otorga inmunidad a los laboratorios, votada días atrás en la Cámara de Diputados con la oposición de la izquierda y algunos pocos legisladores de la oposición burguesa. Para comprender todo esto, publicamos una serie de artículos, escritos estos últimos días, por Damián Quevedo y Francisco Ramos. (Leer todo)

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