El mito del "mercado interno", segunda parte

Por Damián Quevedo 

Hay historiadores que atribuyen -de manera unilateral- el magro desarrollo capitalista de Argentina a la fertilidad de sus tierras, que por ser tan ricas fomentaron la existencia de una clase terrateniente ociosa, distinta a la que tuvo lugar en los Estados Unidos, que desarrolló una poderosa industria vendiéndole sus productos a millones de “farmers”, los pequeños propietarios rurales poseedores de un gran poder adquisitivo. (Leer todo)