Hoy, cerca
del mediodía, casi un centenar de trabajadores de Cresta Roja se movilizaron hasta
la sede del juzgado Comercial 18, a cargo de la jueza que determinó los pasos a
seguir en el proceso de venta de la ex Rasic, que hoy está en manos de
Proteinsa, una sociedad constituida por personas muy allegadas al gobierno de
Macri.
Dio la
casualidad que el lugar elegido está ubicado a una cuadra del Palacio Pizzurno
y que la movilización coincidió con la multitudinaria marcha docente,
organizada por los gremios nacionales de la educación. Por eso,
cuando los compañeros cortaron Marcelo T. de Alvear y Callao - durante casi dos
–recibieron el apoyo de muchos/as docentes que estaban allí. Los trabajadores
de Cresta Roja llevaron, además de sus carteles específicos, otros con
consignas de apoyo a la huelga educativa. Al terminar
la audiencia con las autoridades judiciales, se realizó una asamblea en la
calle en la que se informó que si bien la jueza tomó nota del pedido – diciendo
que “hará todo lo que corresponda para reincorporar a los cesantes antes de la
fecha estipulada, que es junio” – se desentendió del reclamo relacionado a las
deudas de la ex Rasic. Explicó,
igual que otras veces, que “se debe esperar”, que “la empresa no tiene plata” y
que, de última, ese reclamo debería encararse “a través del Ministerio de
Trabajo”. Por todo
esto, los compañeros resolvieron continuar con la campaña por la apertura de
los libros contables, de manera de conocer la verdadera situación de Proteinsa,
que ganó la licitación comprometiéndose a pagar la totalidad de la deuda de la
ex Rasic y a reincorporar a todos los operarios que aún están sin cumplir con
sus tareas. (Ver más imágenes)

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