miércoles, 18 de enero de 2017

Igual que ISIS, las autoridades religiosas árabes, están contra el cine, los recitales, la juventud y las mujeres

Por Juan Giglio

El príncipe Mohamed Bin Salmán, hijo favorito del rey de Arabia y vice heredero de la monarquía, se puso al frente del plan “Visión 2030”, mediante el cual la corona pretende “modernizar” - aunque sea un poco - la vetusta economía saudí y brindar cierto grado de apertura política y social, de manera de contener los reclamos de una parte fundamental de la población, sus mujeres y su juventud.  Sin embargo, estos tímidos proyectos aperturistas están chocando contra un muro de granito, que es el que construyeron durante años los religiosos que controlan la “moral” del reino. /  Su más alta autoridad - el gran muftí Abdelaziz al Sheij - ha expresado “el rechazo absoluto a que se celebren conciertos y abran cines en el país, tal como habían anunciado las autoridades”. (El País, España, 17-1-17)  Este troglodita, que nada tiene que envidiarle al Califa de ISIS, les pidió a las autoridades que “No abran la puerta al diablo” porque “sabemos que los conciertos de cantantes y el cine son una fuente de depravación”. (TV Al Majd, citada por El País). El establishment religioso es conocido por posiciones tales como no considerar musulmanes a los chiitas o defender que las niñas son aptas para el matrimonio a partir de los diez años.  Sus palabras expresan también la crisis que está gestándose en el centro del poder saudita - dividiendo castas y funcionarios - ya que el reino ha sido uno de los principales derrotados en la guerra de Siria e Iraq debido al retroceso de las bandas islamitas de Estado Islámico, que sostienen creencias similares a las que promueve el muftí y son financiadas, directa o indirectamente, por Arabia. (Leer todo)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...