Por Tamara Suyai
El río Limay es un importante curso de agua de la Patagonia
que tiene su origen en el Lago Nahuel Huapi y que, al confluir con el río
Neuquén, da lugar al nacimiento del río Negro. Drena una amplia cuenca de
63.700 kilómetros cuadrados y tiene una longitud de unos 500 kilómetros. Hoy la contaminación de estos importantes ríos se hace
sentir en el Alto Valle. Un estudio realizado entre noviembre/diciembre de 2009
detectó altos niveles de la bacteria “Escherichia Coli”, un bacilo de la
familia de las enterobacterias que se encuentra en el tracto gastrointestinal
de humanos y animales de sangre caliente. La contaminación es una amenaza tan evidente para la salud
de la población, que uno de los balnearios más populares de Neuquén tuvo que cerrar.
“La mayor parte del agua que se descarga en los arroyos y pasa a los ríos es
más contaminante que los efluentes cloacales propiamente dichos, que también
sobrepasan los límites permitidos”. La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), quien
debería implementar los controles, revela que la planta de tratamiento de
líquidos cloacales de Plottier -ciudad del departamento Confluencia de Neuquén-
estaba contaminando el río Limay y afectaba progresivamente los balnearios de
la ciudad de Neuquén. El malestar generalizado de los vecinos no es para menos, ya
que luego de años de generaciones que supieron refrescarse, beber y vivir de
aquellas aguas, hoy viven a la vera de un foco infeccioso que amenaza la salud
y se perfila como un nuevo Riachuelo en la Argentina. (Leer todo)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario