Por Graciela Monari
Alika es la primera víctima de trata que querelló a sus
explotadores sexuales y al estado, transformándose en un símbolo de la lucha
contra este vil negocio, logrando que un juicio oral de seis días pruebe la
existencia de explotación sexual por parte de Pedro Montoya y la complicidad de
las instituciones estatales. La sentencia emitida por el juzgado de Tierra del Fuego consistió
en 7 años de cárcel y una multa para Montoya, 3 años para Lucy Campos Alberca -acusada
de partícipe necesaria- mientras que al gobierno municipal se le impuso una
“reparación económica” de 780 pesos que debe ser entregada a Alika. Las penas son el resultado de la lucha de Alika y las
mujeres que la apoyaron, por lo tanto debe ser considerada un paso adelante. Sin
embargo, lo exiguo de las mismas demuestra que para ir a fondo hay que
movilizarse contra el estado patriarcal, que no está dispuesto a ir a fondo
contra los empresarios de la trata, porque sus instituciones forman parte del
negocio. (Leer todo)

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