Por Hernán Centeno
Con la excusa de acabar con el hambre en el mundo, desde
hace años se viene utilizando la investigación genética para aumentar la
productividad de los cultivos. Para traspasar y aumentar las fronteras agropecuarias
históricas y eliminar rápidamente las malezas se han desarrollado distintos
herbicidas y semillas resistentes, siendo Monsanto la vanguardia. Desde la creación del “agente naranja”, usado por Estados
Unidos en la guerra de Vietnam para desforestar la jungla y eliminar al ejército
vietnamita, hasta el glifosato actual, la carrera por destruir vegetación no
deseada no ha cesado. Este camino fue acompañado en paralelo por la creación de
las semillas transgénicas resistentes, únicas que crecen después de aplicar
estos herbicidas. Es decir, solo las semillas Monsanto crecen luego de utilizar
su herbicida, por lo tanto resulta un negocio más que redondo. Desde que esto ocurre, las organizaciones ambientalistas
y de pequeños y medianos productores agropecuarios han denunciado los efectos
del uso de estos herbicidas y las semillas súper resistentes. (Leer todo)
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...
-
Por Carlos Amarilla El mismo día en que miles copamos la plaza reclamando castigo a los asesinos de Santiago, miembros de la comunidad ...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario