Si algo le faltaba a Milei para embarrarla, es la bronca de los productores agropecuarios, debido a la estafa con las retenciones

Por Damián Quevedo 

Si la famosa circular 125 de Cristina Fernández, puso en pie de guerra a las organizaciones de productores rurales, la reciente medida de Milei puede colocar al “campo” entre los principales enemigos del gobierno libertario. Esto es así, porque la quita momentánea de retenciones -una medida con fines electorales- resultó contraproducente, ya que, lejos de beneficiar a la mayoría de los productores, grandes y chicos, llevó toda el agua al molino de los grandes jugadores del negocio, las cerealeras imperialistas. 

El agotamiento del cupo de USD 7.000 millones de exportaciones de granos y derivados con retención 0% en apenas tres días hábiles generó en las últimas horas diversas reacciones de malestar y confusión entre productores, analistas y operadores del sector. Ya ayer a media tarde trascendió la comunicación oficial de que se habían presentado Declaraciones Juradas de Ventas al exterior por más de USD 4.000 millones, y por la noche sorprendió ARCA con un comunicado en el que informaba que se terminaba el beneficio por haberse llegado al límite establecido[1]. 

El límite del cupo para las exportaciones y la brevedad de la exención de impuestos permitió que se beneficie un selecto grupo de multinacionales exportadoras, como la estadounidense Cargill o la china COFCO, dejando afuera del beneficio a la gran mayoría de los productores locales. Como el cupo de tasa al 0% se acabó en horas, existe una sospecha entre los empresarios -organizados en la Sociedad Rural, CRA y la Federación Agraria- de que existió un acuerdo previo entre el gobierno y las multinacionales en cuestión. 

Para colmo de males, el secretario del tesoro norteamericano, Scott Bessent, declaró públicamente que su gobierno estaba en contra de lo que denominó “tax holliday", algo así como vacación impositiva, porque esa medida de Milei perjudicó a los productores yanquis, ya golpeados por la guerra comercial entre EEUU y China. Bessent dijo esto después de anunciar el swap por 20.000 millones de dólares para el gobierno argentino y la promesa de comprar bonos de la deuda local. 

Este gesto del que es, en los hechos, el funcionario yanqui más importante después de Trump, puso en evidencia la profundización de la dependencia y el carácter semicolonial del país. Para buena parte del pueblo argentino, las medidas llevadas adelante por el gobierno libertario están siendo dictadas, de manera humillante, por la Casa Blanca, que, de esa manera, no ha hecho más que agudizar la crisis política y económica argentina. 

En ese marco, y con la guerra comercial en el medio de todo, el clima político ya comienza a tener aspectos de grandes confrontaciones sociales, porque los dólares de Trump no serán suficientes para calmar la bronca de, cada vez, más amplios sectores. Los audios de la corrupción, la derrota electoral libertaria y las masivas protestas, son señales de un cambio en la situación política. La sentencia sobre el gobierno está dictada, la única pregunta es quién la ejecutará, si serán los capitalistas -con el auxilio de sus instituciones- o los trabajadores, desde las calles y con sus propios métodos, como en Nepal.


[1] Infobae 25/09/2025

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