¡Qué verguenza! Grupo hermano del MST argentino integra uno de los partidos que sostiene al gobierno burgués de Lula
Hace unas semanas realizó su primer Congreso el grupo Revolución Socialista, una tendencia interna del Partido Socialismo y Libertad de Brasil (PSOL). RS es la sección brasileña de la LIS, que en Argentina tiene a su principal partido, el MST, integrante del Frente del Izquierda.
“El 1er Congreso de Revolución Socialista, tendencia interna del PSOL y sección brasileña de la Liga Internacional Socialista, LIS, tuvo lugar a finales de junio. Fueron días intensos de debate y elaboración colectiva entre las delegaciones de militantes de diferentes estados del país.” [1]
El PSOL, que surgió a partir de una ruptura, por izquierda, del Partido de Trabajadores del actual presidente de Brasil, Lula da Silva, está conformado por ex militantes del PT y de otros grupos, algunos de los cuales se definen como trotskistas.
A pesar de que, en las definiciones generales de su congreso, Revolución Socialista traza rayas formales con las alianzas al servicio de la conciliación de clases, frente populares -según la definición clásica- en su política práctica, esas prevenciones se terminan diluyendo, ya que forman parte de un partido que forma parte del gobierno de Brasil.
“Frente a los escépticos, reformistas o posibilistas que han abandonado la lucha anticapitalista para sumarse a políticas frentepopulistas o de conciliación de clases -hoy expresadas en los llamados “Frentes Amplios”- y también frente a los sectarios que, entrampados en la lógica de la autoproclamación, se limitan a dar testimonio de la realidad sin ofrecer alternativas políticas reales a las masas, la LIS propone un proyecto de reagrupamiento internacionalista y revolucionario.” [2]
La LIS, por lo tanto, RS, dicen esto, pero, no se puede ocultar el cielo con las manos, porque el PSOl, que, junto a fracciones izquierdistas, integra un frente con ciertos representantes de la burguesía brasileña, es una de las columnas en las que se apoya Lula para gobernar. En un sentido, es el maquillaje izquierdista del gobierno burgués, cuyos planes de ajuste nada tienen que envidiarles a otros presidentes latinoamericanos de “derecha”, como el plan fiscal del gobierno que fue acompañado por el PSOL.
PT y PCdoB son partidos que buscan presentarse como de izquierda, pero durante trece años estuvieron al frente del Estado brasileño, conduciendo los asuntos de la burguesía, encabezando un proyecto político de conciliación de clases con los capitalistas que allanó el camino para el golpe institucional. Pero la alianza va más allá e incluye partidos como PSB (del vicepresidente Adkim), Rede y PDT, partidos directamente burgueses. [3]
La dirección de la LIS y RS podrá decir que están allí para dar pelea por la “vuelta a los orígenes” del PSOl, pero, aunque lo traten de hacer, es una lucha con final cantado, algo que, lamentablemente, ya ha ocurrido a lo largo de la historia. “El camino del infierno está plagado de buenas intenciones”, dice un dicho que mucho tiene que ver con la historia de las capitulaciones de otras organizaciones, que, a lo largo de la historia, llevaron adelante una línea parecida a la de la LIS.
El taparrabos de esta orientación es, que, de una u otra manera, estar dentro del PSOl, sería útil para frenar a la “ultraderecha”, como la que expresa el ex mandatario Jair Bolsonaro. Mientras que este partido concentra sus esfuerzos en denunciar a los “fascistas”, deja pasar, en realidad apoya, todas las políticas reaccionarias de Lula, que es, hoy por hoy, quien aplica los planes al servicio de la burguesía brasileña y del imperialismo, especialmente chino, que está en pleno avance en ese país y en toda la región.
“El oportunista sólo denuncia a la burguesía, al imperialismo y a la reacción feudal como enemigos de los trabajadores, callándose sobre el gobierno frentepopulista como si éste no fuera ejecutor de la política contrarrevolucionaria. El oportunista tiene manía por atacar a los partidos burgueses que fueron desplazados por el gobierno frentepopulista. Dentro del partido bolchevique, los oportunistas tenían manía por atacar al zar y por no decir nada sobre el gobierno. Los revolucionarios, en cambio, sin dejar de atacar a la burguesía, al imperialismo y a la reacción feudal, no dejan de denunciar sistemáticamente, aprovechando cada oportunidad, al gobierno que, en última instancia, es agente directo o indirecto de todos ellos.” [4]
Revolución socialista, de manera indirecta a través del PSOL, termina apoyando al gobierno de Lula, que no es otra cosa que un gobierno burgués, perdiendo así la independencia de clase.
En una situación relativamente parecida a esta, en 1917, Trotsky planteaba su negativa a apoyar al gobierno de Kerensky, a pesar de que estaba siendo atacado por fuerzas de la derecha más reaccionaria: “Nos negamos categóricamente a dar apoyo al nuevo Gobierno Provisional. Su crisis no será una crisis para nosotros porque estamos constantemente diciendo a las masas trabajadoras sobre la verdadera esencia del Gobierno Provisional: lleno de egoísmo burgués, oculto por la fraseología democrática, y ahora con dos cadáveres socialistas.” [5]
Debe quedar claro que, como socialistas, no podemos apoyar, ni, mucho menos, formar parte de un gobierno patronal, en este caso, a través de uno de los partidos que lo integra. No está mal denunciar y combatir a la ultraderecha, como tampoco está mal defender, en una situación de peligro concreto de golpe de estado, a un gobierno democrático burgués. Pero, este no es el caso de Brasil, donde no solo no existe ninguna posibilidad de que los militares se hagan cargo del poder, sino que los más altos tribunales del país están juzgado y a punto de condenar a Bolsonaro -con todo el apoyo de la cúpula militar- por sus actitudes golpistas del pasado.
Por otra parte, no existen grandes diferencias entre las políticas gubernamentales del PT y las que reivindican desde el bolsonarismo, más allá de algunas tibias medidas de asistencia social que implementa el ejecutivo petista. Ninguna de las dos variantes patronales se opone a la penetración imperialista ni a la desindustrialización masiva que está llevándose a cabo de la mano de la primarización de la economía para garantizar la provisión de materias primas para China y otras potencias.
En este caso, la LIS está repitiendo la misma fórmula -frentepopulista- que utilizó en Venezuela, donde, si bien no llegó a integrar el gobierno burgués de Chavez, formó parte del partido que creó el ex presidente de ese país para sostener al régimen, el PSUV, entre el 2008 y el 2015, cuando el grupo Marea Socialista (sección venezolana de la LIS) rompió con Maduro pero continuó reivindicando a Chavez.
“Por un lado, partimos hace muchos años de acompañar y ser parte activa del proceso, entendiéndolo como un fenómeno que apoyado en la movilización popular emergió con un carácter antiimperialista e independiente. En vida de Chávez se lograron los puntos más fuertes de conquistas sociales y a la vez se fueron incubando los problemas actuales, a falta de medidas anticapitalistas y por un régimen político-económico basado en la renta petrolera con el mal del burocratismo a cuesta.” [6]
Es necesario llevar adelante este debate dentro de la izquierda, ya que la crisis del capitalismo y la tendencia a la guerra entre las grandes potencias, creará condiciones para la lucha revolucionaria. Frente a esta perspectiva, la burguesía no apuesta solamente a la variante represiva, sino que, también, como lo ha demostrado en otras ocasiones, puede jugarse a engañar y desmovilizar a las masas, impulsando el desarrollo de estos frentes, que la izquierda, en vez de apoyar, tiene que denunciar con claridad y contundencia.
[2] https://lis-isl.org/es/2025/07/1er-congreso-de-revolucion-socialista-lis-derrotar-a-la-extrema-derecha-y-frenar-las-politicas-impopulares-del-gobierno-lula/
[3] https://www.laizquierdadiario.com/Quienes-son-los-lideres-del-Frente-Amplio-en-San-Pablo
[4] Nahuel Moreno; Oportunismo y trotskismo ante los gobiernos de frente popular
[5] https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1917/mayo/v_1.htm
[6] Alternativa socialista 21/12/2014
* Una larga tradición de colaboración con la burguesía (nota de Michael Pröbsting, integrante del secretariado internacional de CCRI)

Comentarios
Publicar un comentario