Derrotas libertarias en el Congreso, denuncias de corrupción contra los Milei y masacre en Avellaneda, un combo mortal para el régimen

 

Por Ernesto Buenaventura

El parlamento, que acaba de rechazar -en ambas cámaras- cinco iniciativas del "ministro del recorte", Sturzenegger, sigue poniendo en aprietos al ejecutivo nacional, que, en plena campaña electoral, está siendo mirado con lupa por las grandes patronales y los organismos internacionales, que esperan una demostración de fuerza por parte de Milei, que no llega. 

Con una amplia mayoría, la oposición en el Senado rechazó de manera definitiva cinco decretos que reformaban organismos clave como Vialidad Nacional, el INTA, el INTI y el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). Se trata del segundo cachetazo legislativo al Gobierno en apenas 24 horas: ayer la Cámara de Diputados insistió con la emergencia en discapacidad y convirtió en ley la coparticipación automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN)[1] 

También convirtió en ley el financiamiento universitario, otra de las cuestiones que generó una masiva respuesta popular al plan de ajuste del gobierno. La agenda del Congreso muestra un oficialismo aislado y sin posibilidad de imponer por las vías institucionales (las que otorgan cierta imagen democrática) las medidas de ajuste. ¡Ni qué hablar de la reforma laboral, que es una exigencia de todas las patronales, tanto nacionales como extranjeras, grandes, medianas o pequeñas!  

Pero los reveses en el Congreso no serían tan graves para el gobierno nacional, si no sucedieran en un contexto cada vez más adverso para los libertarios, ya que una parte importante del capital político que los llevó al gobierno -la lucha contra la “casta corrupta”- se desplomó de la peor manera. La corrupción, que parecía un sello del peronismo, aflora en todas las instancias del gobierno, luego de que Milei impulsara una estafa Internacional y su hermana Karina, un negocio fabuloso con las coimas de los laboratorios.  

El escándalo por el presunto pedido de coimas que reveló el ahora extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, derivó en una denuncia judicial, impulsada por el abogado Gregorio Dalbón, quien afirmó que la filtración de audios donde se escucha a Spagnuolo dar detalles de los supuestos pedidos de dinero a laboratorios para garantizar contratos con el Estado es una prueba suficiente para avanzar en la investigación[2] 

Estos escándalos no estallan solo por el grado de descomposición de quienes integran el partido de Milei, sino por una crisis estructural del régimen político, que no solo golpea al presidente y sus secuaces, sino a todo el arco político, como sucedió con la batalla campal de la cancha de Independiente.  

Este verdadero linchamiento, que pudo ser controlado por la dirigencia del club, terminó en una crisis de repercusión internacional, que puso en la picota a uno de los aliados del gobierno e íntimo de Mauricio Macri, el presidente del Independiente, Néstor Grindetti, que, con lo ocurrido, vio truncada su carrera política.  

Es necesario señalar que el gobernador bonaerense tampoco salió limpio de la pelea en el estadio, ya que la policía de su provincia no hizo nada para detener la barbarie. Este acontecimiento, de características bizarras, es un golpe más al régimen, que se debilita cotidianamente, una situación que le permite a la clase trabajadora y al pueblo pobre luchar en inmejorables condiciones contra el ajuste y por salida de fondo, que tendrá lugar si se acaba con la causa de todos los males, el capitalismo.



[1] La Nación 21/08/2025

[2] Pagina12 21/08/2025

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