El
gobierno yanqui acaba de reintegrarle la licencia a la petrolera Chevron, para que
pueda seguir operando sin inconvenientes en Venezuela, un permiso que había
sido revocada por Washington en el mes mayo, como forma de ejercer cierta
presión contra el gobierno de Maduro.
La nueva licencia permitirá al
gigante petrolero con sede en Houston reanudar su producción en Venezuela, tras
haber recibido la orden de reducir sus operaciones en mayo. Esto también
ayudaría a inyectar dólares estadounidenses en la golpeada economía venezolana[1].
En medio de esto, el gobierno de Trump también negoció con el régimen chavista el intercambio de presos, para lo cual liberó a 250 venezolanos que estaban detenidos -gracias a la colaboración de Bukele- en El Salvador. A cambio de estos, 10 estadounidenses fueron liberados por la dictadura venezolana.
Por supuesto, esta repartija de detenidos, no fue más que una pantomima para cubrir el regreso de Chevron, ya que a Donald Trump no le importa la violación sistemática de los derechos humanos en Venezuela, ni los crímenes de la dictadura, sino ocupar un mercado, que, de lo contrario, ocupará el imperialismo chino.
CNPC (Corporación Nacional Petrolera China) posee actualmente una participación del 40% en la empresa mixta, ahora llamada Petrolera Sinovensa, que opera varios bloques en la Faja del Orinoco, también opera en el país la multinacional asiática Sinopec. Además, están los préstamos, acuerdos comerciales y empresas de otras ramas, a través de las cuales el imperialismo chino avanza en la patria de Bolívar, desde hace tres décadas.
Con la vuelta al ruedo de Chevron, el imperialismo yanqui continúa saqueando los recursos naturales y humanos de Venezuela, como siempre ocurrió con el chavismo en el gobierno. Una demostración clara de que el “Socialismo del Siglo XXI” es una pantalla para ocultar los negocios de la “boliburguesía”, que oficia de intermediaria para los negocios de las grandes multinacionales.
Lamentablemente,
este burdo cipayaje ha sido y continúa siendo ocultado -de forma directa o
indirecta- por el progresismo y buena parte de la izquierda latinoamericana. Para
los revolucionarios y las revolucionarias consecuentes, el combate contra el
imperialismo -yanqui, chino, europeo o el que fuera- incluye a la lucha contra
sus cómplices, más allá de sus respectivas “ideologías”.
[1] Perfil 24/07/2025
Programa publicado por el canal anticapitalista Al Rojo Vivo, con Omar Vazquez desde Caracas, denunciando la política miserable de Maduro y la dictadura chavista

Comentarios
Publicar un comentario