El gobierno organiza las patotas "del cielo" contra las luchas y la izquierda, que no puede quedarse de brazos cruzados
En un local de San Miguel, un grupo de jóvenes libertarios
realizó un acto en el que se presentaron como “guardia pretoriana” del
presidente. Coherentemente con esta afirmación, el twitero Daniel Parisi, el “Gordo
Dan”, explicó, que, para avanzar en ese sentido, “Queremos ser el brazo
armado de Javier Milei”. (Página 12, 18 de noviembre)
La intención de Parisi y sus compañeros se condice con la
estética fascista del escenario, adornado con banderas con consignas elocuentes:
"Argentina será el faro que ilumina el mundo", decía la bandera
central del escenario. Al lado, los lemas de "Dios",
"propiedad", "libertad", "vida",
"Dios", "patria" y "familia". (Clarín, 18 de
noviembre)
Otro de los oradores, el “filósofo” libertario Agustín Laje
fue al grano, y, después de despacharse con insultos contra políticos,
periodistas y economistas críticos, pidió que se imponga "la hegemonía
de la libertad" y que no se repita la experiencia de Chile, donde el
neoliberalismo fue puesto en discusión a través del accionar de los jóvenes en
la revuelta de 2019. Página 12, 18 de noviembre)
Esta gente sabe que el peligro más importante que
tendrá que afrontar el gobierno es la lucha del movimiento de masas, que, cuando crezca, amenazará con echarlos a todos, como en 2001 y en otras oportunidades. Laje no quiere, como nadie dentro del oficialismo, que aquí pase lo mismo que sucedió en Chile y en
otras partes del mundo, donde los trabajadores y los pueblos acabaron con gobiernos
tanto o más reaccionarios que el de Milei.
Para eso, desde el gobierno han decidido invertido buena parte de sus energías en el fortalecimiento del aparato represivo oficial. Sin embargo, como saben que no les alcanzará, harán lo que han hecho otras gestiones -particularmente el peronismo- que, a lo largo de su historia, supo armar todo tipo de patotas antiobreras, como la Triple A de los 70 o la que asesinó a Mariano Ferreyra en pleno gobierno "nacional y popular".
Estas bandas no se constituirán centralmente con chetos,
como los que poblaron el escenario de San Miguel, aunque, quizá, algunos de ellos se animen a integrarlas. La “masa crítica” de las “fuerzas del cielo” -que es el
nombre que le pusieron en el acto en cuestión a este engendro- estará conformada por matones a
sueldo reclutados en el lugar donde pululan, las barras bravas futboleras y gremiales.
La izquierda no debe subestimar las intenciones de estos libertarios mussolinianos. Todo lo contrario, debe entender, que, en las actuales circunstancias, este o cualquier otro gobierno capitalista -de uno u otro signo político- tiene la necesidad de aplastar la resistencia obrera y popular, ya que si no lo hace a tiempo, la resistencia terminará acabando con el ajuste y los ajustadores de turno.
Por eso, quienes pretenden liderar las luchas que se aproximan, deben plantearse la necesidad de promover y organizar mecanismos obreros de autodefensa. Estas herramientas servirán para defender las asambleas de base y todos los espacios democráticos que los y las de abajo pondrán en marcha para construir el Argentinazo que reclaman las actuales circunstancias.
No hacerlo, significará cederles la iniciativa a quienes están más que decididos a llevar adelante una
política de ajuste, saqueo y represión mucho más intensa que todas las
anteriores, porque la crisis del capitalismo es inédita. ¡Entonces,
compañeros y compañeras, no nos quedemos de brazos cruzados, manos a la obra!

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