A pocas horas de haber logrado un pequeño triunfo parlamentario, el gobierno volvió a sufrir dos nuevas y durísimas derrotas en el Senado
Por Claudio Colombo
A pocas horas de conseguir un triunfo parlamentario -con el
boicot al rechazo del veto presidencial al aumento previsional- Milei perdió
por paliza en el Senado, que, mayoritariamente, votó en contra del DNU con el
que se asignaban fondos reservados a los servicios de inteligencia.
Solo once senadores apoyaron el decreto, dos se abstuvieron
y 49 lo rechazaron. Antes de esta votación contraria a los intereses del
gobierno, 57 senadores habían aprobado la Ley de Financiamiento Universitario,
que Milei amenazó con vetar, igual que con el aumento de las jubilaciones que acaba
de tumbar.
Si el presidente cumple con esta última promesa, se podría
desatar una enorme movilización universitaria, como la que tuvo lugar meses
atrás en prácticamente todas las grandes ciudades y capitales provinciales del
país. Con sus ataques a los jubilados y al presupuesto universitario, Milei
está tocando fibras muy sensibles, de tal manera que, en los hechos, está
incentivando la reacción de cada vez más amplios sectores del movimiento de
masas.
Esta realidad se condice con el crecimiento de la bronca,
que se expresa en la baja de la popularidad del presidente, tal como lo indican
decenas encuestas, tanto aquellas que corresponden a las empresas más ligadas
al oficialismo, como las que están cercanas a la oposición.
La izquierda y los sectores combativos deben ponerse al
frente de la protesta, jugándose a organizarla a través de miles de asambleas
de base y un Centro Coordinador de la Resistencia, ya que los dirigentes de los
grandes sindicatos y las centrales obreras están trabajando, de manera explícita
-algunos- e implícita -otros- al servicio del plan motosierra de Milei y sus
secuaces.

Comentarios
Publicar un comentario