La pelea entre Milei y su vice, una expresión clara y contundente de la crisis interna del partido de gobierno
Por Damián Quevedo
La pelea entre Javier Milei y la vicepresidente es, hoy
por hoy, el episodio más grave de la crisis que embarga al partido de gobierno,
La Libertad Avanza. Hasta hace poco, Villarruel, era parte del “círculo rojo” oficialista,
ya que ella, junto al ministro de economía Luis Caputo y su sobrino, eran
considerados “intocables”, situación que cambió en estos últimos días.
Si bien en Casa Rosada intentan bajarle la espuma al conflicto entre el presidente Javier Milei y su vice Victoria Villarruel, el vínculo entre ambos está lejos de repuntar. Mientras el primero viajó con rumbo a Francia para reunirse con su par Emmanuel Macron, la titular del Senado se adelantó y visitó el predio de la Sociedad Rural Argentina este miércoles[1].
La disputa tuvo su pico cuando la hermana del presidente fue a pedir disculpas a la embajada de Francia, luego de que la vice llamara colonialista a esa potencia. El gesto gubernamental para con los franceses, no sería tan contundente si lo hubiera hecho algún otro funcionario. Pero, en los hechos, Karina Milei es la “jefa” del presidente, por lo tanto, su ruptura con la vice ya es un hecho irreversible.
El segundo round
de esta pelea tendrá lugar en el parlamento, donde habrá una puja por el
reparto de los fondos de inteligencia. La
conformación de la Comisión Bicameral de Inteligencia en el Congreso agudizó al
extremo la pelea entre Victoria Villarruel y Karina Milei, en medio del
escándalo por el decreto presidencial que amplió en 100 millones de dólares el presupuesto
para los Fondos Reservados de la SIDE. Mientras que Karina Milei y Martín Menem
impulsan al entrerriano Edgardo Kueider para quedarse con la jefatura de ese
cuerpo, la Vicepresidenta respalda al misionero Martín Goerling para ese puesto[2].
Con el avance de
la recesión y sin la posibilidad de acceder a créditos externos, el gobierno se
derrumba de a poco sin poder garantizar la gobernabilidad que le reclaman los
grandes capitalistas. En ese marco, algunos sectores internos ya empiezan a
trazar rayas, como Villarruel, y se preparan para constituirse en alternativa
frente a un hipotético desbarranque de Milei y su círculo más íntimo de
colaboradores.
Los trabajadores y el pueblo debemos aprovechar esta situación para enfrentar el ajuste. Para eso, debemos tomar el ejemplo de nuestros pares de Misiones y Corrientes, que, por una u otra razón, ganaron las calles de esas provincias de manera multitudinaria y combativa. Hay que hacer lo mismo, pero en términos nacionales, construyendo un nuevo y más potente Argentinazo, que la izquierda consecuente debe jugarse a liderar.

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