Recesión, desocupación creciente y autodefensa obrera

 

Por Damián Quevedo 

Si un condimento le faltaba al combo de la crisis capitalista de la Argentina, es la desaceleración industrial que está teniendo lugar desde que asumió la presidencia el “primer presidente anarco capitalista de la historia”, según palabras del propio Milei. Este proceso, que ya venía visualizándose desde antes, se profundizó tanto, que les resulta preocupante a unos cuantos empresarios importantes.

La producción industrial en mayo cayó 10,9% con respecto al mismo mes de 2023. En términos desestacionalizados, se registró un avance de 1,0% en comparación con abril, de acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) que elabora la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL)[1].

La recesión en curso provocó un distanciamiento entre algunas fracciones de la burguesía local y el gobierno, que tampoco logra hacer pie dentro de la burguesía tradicional, porque se apoya en piratas financieros que hacen negocios cada vez que cae la producción industrial.

Lejos de la afirmación de Caputo de que lo peor ya pasó, la crisis se agrava en el sector fabril. Acindar comunicó a la UOM que de acá a fin de año la fábrica permanecerá cerrada entre 120 y 135 días por el desplome de la obra pública y el hundimiento de la inversión privada. Tenaris Siat, del grupo Techint, también paralizó actividades en su planta en Villa Constitución[2].

El freno de la producción fabril comenzó a afectar a la opinión pública, ya que ahora no preocupa tanto la inflación, sino la posibilidad de perder el empleo, un tema que puede provocar grandes conflictos sociales, como sucedió en 2001. Previendo esta perspectiva, el gobierno lanzó inició una campaña de terror contra los luchadores en general y la izquierda en particular, campaña que pegó un salto el día en que se votó la ley “Bases”. 

La izquierda y quienes se preparan para salir a luchar, deben, en este marco, organizar la defensa, tanto de los conflictos como del activismo combativo, que serán el centro de los ataques de Milei, Bullrich y los suyos. La autodefensa obrera y popular será, de aquí en más, clave, porque, en la medida en que sea efectiva, servirá para acumular la fuerza y preparación que harán falta a la hora de pasar a la ofensiva y saldar cuentas definitivas con el ajuste y los ajustadores.



[1] Perfil 20/06/2024

[2] Pagina12  21/06/2024

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