Elecciones venezolanas, plebiscito contra dictadura antiobrera de Maduro


El evento electoral del 28 de julio es un plebiscito contra la dictadura antiobrera de Maduro 

Omar Vázquez Heredia (desde Venezuela) 

            La realidad política venezolana se encuentra totalmente condicionada por la elección presidencial programada para el próximo 28 de julio, que ha generado una gran expectativa en la mayoría de la población venezolana, porque perciben la posibilidad de sacar al gobierno de Nicolás Maduro, con una simple derrota electoral. En ese sentido, después de muchos años, las encuestas estiman una gran participación en un evento electoral venezolano. Por ejemplo, según la encuestadora Datincorp sería del 75%[1]. 

La expectativa de cambio político electoral, ha generado entre sus principales consecuencias negativas un reflujo de la movilización obrera y popular. Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), las protestas en el primer trimestre de 2023 fueron 2.814, al contrario, en el primer trimestre de 2024 cayeron a 1.243[2]. Esto porque los dirigentes sindicales y comunitarios afiliados a los partidos de la oposición de la derecha tradicional, han decidido suspender las protestas por demandas laborales y de servicios públicos para sumarse a la campaña de la candidatura de la llamada Plataforma Democrática, que es liderada por la neoliberal y proestadounidense María Corina Machado y representada por Edmundo González, un antiguo diplomático vinculado a los sectores políticos democratacristianos. Igualmente, en términos generales, la mayoría de las bases opositoras confiadas en una futura victoria electoral, que acabe con el gobierno de Maduro, prefieren esperar la elección presidencial del 28 de julio y el inicio de un gobierno de la actual derecha tradicional. 

Hoy, Maduro parece encaminado a una derrota electoral, porque la mayoría de la población ha asumido a la elección presidencial del 28 de julio como un plebiscito en contra de su gobierno y figura. En ese sentido, las encuestas más confiables estiman un respaldo mayoritario al liderazgo de María Corina Machado y a la candidatura de Edmundo González, que han logrado canalizar el rechazo al gobierno chavista. La aceptación por el gobierno de la candidatura de Edmundo González, ha hecho pensar a las bases opositoras que de manera oculta existe una negociación de élites para comenzar una transición política ordenada. 

No obstante, por el carácter autoritario del régimen político venezolano, no se descarta que Maduro desarrolle alguna maniobra dictatorial, entre ellas inhabilitar las tarjetas electorales de los partidos opositores que apoyan a Edmundo González y así eliminar esa candidatura, suspender la elección presidencial con la excusa de un estado de emergencia por una escalada en el conflicto diplomático contra Guyana, o declararse ganador de la elección presidencial a pesar de que haya sido derrotado por el candidato Edmundo González. 

En ese marco, la lucha democrática es fundamental en la actualidad, por lo tanto consideramos indispensable que se convoque a votar contra la dictadura antiobrera de Maduro en la elección presidencial del 28 de julio, pero al mismo tiempo se siga promoviendo la movilización obrera y popular para conquistar y recuperar derechos laborales, sociales y democráticos. En ese sentido, consideramos esencial el rescate de la garantía de la Constitución Nacional de 1999, actualmente suspendida de facto por Maduro, y que por su contenido es un obstáculo para la aplicación del programa neoliberal de María Corina Machado y su candidato, Edmundo González.  

La dictadura antiobrera de Maduro ante la programación de la elección presidencial del 28 de julio

            El gobierno chavista ha utilizado a diferentes instituciones del Estado para garantizarse una aparente victoria electoral el venidero 28 de julio, a pesar del enorme rechazo popular que sufre Maduro. En ese sentido, la dictadura de Maduro se sigue presentando como la mejor opción para el conjunto del capital transnacional y de las fracciones de la burguesía local, con la aplicación de una política antiobrera y entreguista, y al mismo tiempo ha intentado canalizar el apoyo electoral de las iglesias evangélicas y promover la abstención y la división del voto opositor, e impuso la proscripción electoral de la oposición de izquierda y el chavismo crítico. 

Entonces, el gobierno chavista continúa con su política antiobrera de bonificación salarial para las trabajadoras y trabajadores del sector estatal y privado, que ha implicado mantener el salario mínimo y la pensión mensual anclada en 130 bolívares desde mayo de 2022, y el pago de bonos calculados en dólares pero que no tienen ninguna incidencia en el cálculo de beneficios laborales como vacaciones, prestaciones sociales, utilidades y cajas de ahorros. Dicha política antiobrera de Maduro ha impuesto una destrucción del salario en términos cuantitativos y del concepto salario como referencia para el cálculo de los diferentes beneficios laborales. 

Esto afecta a la inmensa mayoría de la clase trabajadora venezolana, y por supuesto beneficia a las empresas privadas y al aparato del Estado burgués, que se ahorran la remuneración de los llamados pasivos laborales. Según el informe de coyuntura económica de Venamcham de 2023, el 90, 17% de las empresas privadas pagan bonos a sus plantillas laborales. Igualmente, el gobierno de Maduro les paga a las trabajadoras y trabajadores del Estado el bono de guerra económica y el bono de alimentación, que son parte del llamado ingreso mínimo mensual vital, creado el primero de mayo de 2023, a través del decreto presidencial N° 4.805, publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria N°6.746. 

También, Maduro ha seguido creando las llamadas zonas económicas especiales (ZEE), que copió del modelo de la dictadura de la burocracia china, y mediante las que en diferentes regiones de Venezuela otorga preferencias tributarias, arancelarias y administrativas a las empresas transnacionales y locales. En ese marco, el 20 de julio de 2022, en la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.710, promulgaron la Ley Orgánica de las Zonas Económicas Especiales, que les permitió reimpulsar dicha política con el establecimiento de cinco ZEE, que están ubicadas en Paraguaná, Puerto Cabello-Morón, La Guaira, isla de Margarita e isla La Tortuga[3]. Paralelamente, Maduro ha usado la flexibilización y después suspensión de las sanciones económicas de EEUU para establecer nuevos acuerdos entre Pdvsa y empresas transnacionales petroleras occidentales como Chevron[4], Repsol[5], Maurel & Prom[6], entre otras.  

Por otra parte, Maduro está concretando un conjunto de políticas para ganarse el apoyo electoral de sectores ultraconservadoras organizados y promovidos por las iglesias evangélicas, a partir de su financiamiento y respaldo logístico y comunicacional. En diciembre de 2019, en un encuentro con el llamado Movimiento Cristiano Evangélico de Venezuela, Maduro ordenó la asignación de recursos para fundar a la Universidad Teológica Evangélica de Venezuela y el establecimiento del 15 de enero como el Día Nacional del Pastor Evangélico[7]. Después, desde diciembre de 2022, el gobierno chavista empezó a consignar todos los meses a los pastores y feligreses evangélicos una transferencia de dinero, que llamó el bono de “El buen pastor”[8]. Además, en enero de 2013, Maduro constituyó un plan denominado “Mi Iglesia Bien Equipada”, con el cual ha financiado el acondicionamiento y el mobiliario de sedes de culto evangélico[9]. Por último, en abril de este 2024, el gobierno chavista financió la gira por varias ciudades de Venezuela del pastor evangélico keniano David Owuor, que fue recibido por el propio Maduro en el Palacio de Miraflores[10].     

En lo estrictamente electoral, el gobierno de Maduro ha promovido la abstención y división del voto opositor e impuesto la proscripción de la oposición de izquierda y el chavismo crítico, con un conjunto de arbitrariedades autoritarias que son inconstitucionales e ilegales. Primero, la Asamblea Nacional, electa de 2020, impuso una nueva junta directiva del Consejo Nacional Electoral (CNE), que es presidida por Elvis Amoroso, un dirigente chavista muy cercano al propio Maduro, que antes ha sido diputado y contralor, y por eso genera mucha desconfianza en el conjunto de las bases opositoras[11]. Después, a través de una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) intervino al Partido Comunista de Venezuela (PCV) y designó una dirección oficialista, que controla la tarjeta electoral y por supuesto postuló como su candidato a Maduro[12]. Así, eliminó cualquier posibilidad de que la alianza entre la oposición de izquierda y el chavismo crítico, pudiese postular a su propio candidato presidencial, Manuel Isidro Molina.[13] 

Paralelamente, la dictadura antiobrera de Maduro con el uso del TSJ mantuvo la inhabilitación política de la neoliberal María Corina Machado, que en la actualidad es la principal referente de la oposición de derecha, y después a través del CNE impidió la inscripción de la candidatura de Corina Yoris, que había sido designada como su sustituta por María Corina Machado, y como nunca fue funcionaria estatal no pesaba ninguna inhabilitación política[14]. Por último, Maduro ha apoyado la inscripción de otras candidaturas, que se presentan como opositoras, pero representan a partidos de la oposición de derecha, que fueron intervenidos por el gobierno con el uso del TSJ. Por ejemplo, Primero Justicia, con el candidato José Brito[15], y AD y Copei, con el candidato Luis Eduardo Martínez[16].      

El sector mayoritario de la oposición de derecha ante la elección presidencial del 28 de julio 

            Entre 2019 y 2020, los sectores mayoritarios de la oposición de derecha desplegaron una ofensiva en contra de Maduro, que buscaba su derrocamiento a través de un golpe militar o una intervención armada extrajera, que sería promovida por la intervención imperialista del gobierno de EEUU en el actual conflicto interburgués venezolano. Dicha ofensiva política, incluyó sanciones económicas estadounidenses a la industria petrolera del país y el reconocimiento de EEUU y sus aliados al llamado gobierno interino de Juan Guaidó. 

La ofensiva política encabezada en Venezuela por Juan Guaidó y apoyada desde EEUU por Donald Trump fracasó totalmente, y consolidó al gobierno de Maduro en medio de la desmovilización y desmoralización de las bases opositoras. En ese sentido, con la derrota de la escaramuza militar liderada por Leopoldo López y Juan Guaidó en abril de 2019 y la victoria electoral en EEUU de Joe Biden en noviembre de 2020, el sector mayoritario de la oposición de derecha entró en una desorientación estratégica, que al principio provocó una división a su interior, alrededor de la participación o no en eventos electorales.    

En ese marco, un conjunto de dirigentes del sector mayoritario de la oposición de derecha decidió participar en la elección de gobernadores y alcaldes en noviembre de 2021, donde obtuvo victorias electorales en estados como Zulia, Cojedes, Nueva Esparta y Barinas. Además, en esa elección, el conjunto del voto opositor fue mayor al obtenido por las candidatas y candidatos del gobierno de Maduro, a pesar de que importantes dirigentes opositores como María Corina Machado llamaron a la abstención. 

El resultado de las elecciones regionales de 2021, generó que la mayoría de las bases opositoras empezaran a respaldar la necesidad de participar en la elección presidencial en ese momento pautada para el 2024. En ese sentido, progresivamente el conjunto de los dirigentes del sector mayoritario de la oposición de derecha se fueron sumando al llamado a elegir a una candidatura unitaria. Así, entre 2022 y el primer semestre de 2023, el debate al interior de la llamada Plataforma Democrática fue el método de escogencia de su candidatura. Las diferencias se resumían en la designación por los dirigentes o en la elección en unas primarias. Al final, el sector mayoritario de la oposición de derecha decidió realizar una elección primaria, que aconteció en octubre de 2023 y en la que salió ganadora María Corina Machado.     

Dicha victoria electoral consolidó a María Corina Machado como la líder de la oposición de derecha. En esa condición política, en el trascurso de 2024, María Corina Machado ha asumido a la elección presidencial del 28 de julio como el evento político para derrotar a Maduro, por lo tanto aceptó su inhabilitación electoral y designó a dos candidaturas para su reemplazo, primero a la profesora universitaria Corina Yoris y después al antiguo diplomático Edmundo González; mientras evita la convocatoria de movilizaciones y protestas opositoras y desarrolla una simple campaña electoral como si su lucha por el poder estatal fuese en el marco de una democracia burguesa. 

En ese sentido, el liderazgo de la oposición de derecha, encabezado hoy por María Corina Machado, sigue promoviendo la desmovilización política de las bases opositoras, al aumentar sus esperanzas en un cambio de gobierno consecuencia solo de la derrota electoral de Maduro. Entonces, ante una posible maniobra autoritaria de Maduro, que puede suspender la elección del 28 de julio o desconocer la victoria opositora en dicha elección presidencial, hoy las bases opositoras no se encuentran preparadas para realizar protestas de calle. 

La oposición de izquierda y el chavismo crítico ante la elección presidencial del 28 de julio 

            En julio de 2023, se reunieron un conjunto de organizaciones de la oposición de izquierda y el chavismo crítico, y en ese marco crearon el llamado Encuentro Nacional en Defensa de los Derechos del Pueblo, que permitió la confluencia del PCV y el Partido Patria para Todos-Alternativa Popular Revolucionaria (PPT-APR) con un conjunto de partidos trotskistas como el Partido Socialismo y Libertad (PSL), Marea Socialista (MS), Lucha de Clases (LC) y la Liga de Trabajadoras y Trabajadores por el Socialismo (LTS)[17]. Dicho espacio de unidad política y de acción desde el principio promovió un conjunto de acciones de protestas en contra de la corrupción gubernamental, por la libertad de las trabajadoras y trabajadores presos por luchar y en demanda de un salario igual a la canasta básica. También, desde el principio, las organizaciones del Encuentro Nacional en Defensa de los Derechos del Pueblo definieron la necesidad de una candidatura independiente de los dos polos burgueses: el gobierno de Maduro y las diferentes vertientes de la oposición de derecha. 

Estas mismas organizaciones, en marzo de 2024, constituyeron el denominado Encuentro Popular Alternativo (EPA), que después designaron como su candidato presidencial, al periodista independiente Manuel Isidro Molina. No obstante, el gobierno de Maduro impidió que el EPA pudiese inscribir su candidatura para la elección del próximo 28 de julio, porque primero se apropió de la tarjeta electoral del PCV a través del TSJ y después no permitió que hubiese otra tarjeta electoral con la cual se postulara a Manuel Isidro Molina ni ningún otra candidata o candidato de la oposición de izquierda y el chavismo crítico. 

La proscripción de la oposición de izquierda y el chavismo por la dictadura antiobrera de Maduro busca evitar que se divida el mermado voto chavista, y generó diferencias entre las organizaciones políticas que conformaban al EPA. Por un lado, el PPT-APR, PSL, MS y LTS decidieron hacer un llamado al voto nulo, porque todos los candidatos son burgueses[18]. Por otra parte, el PCV hizo un llamado a votar en contra de Maduro, pero todavía sin mencionar su apoyo o no a un candidato específico[19]. Y, además, diferentes organizaciones del chavismo crítico convocaron a hacer lo que denominan “La otra campaña”, con un conjunto de lineamientos programáticos pero descartando su apoyo a Maduro o a los candidatos de la oposición de derecha[20].    

Una política con independencia de clase y que dialogue con el pueblo trabajador 

            La mayoría de las trabajadoras y trabajadores venezolanos desean acabar con el gobierno chavista, en ese sentido están dispuestos a votar en la elección del 28 de julio por Edmundo González, que es el candidato mejor posicionado en las encuestas y tiene la posibilidad cierta de derrotar electoralmente a Maduro. Pero, por supuesto que la candidatura de Edmundo González es burguesa, e incluso promovería la continuidad de políticas antiobreras y entreguistas actuales al haber asumido el programa neoliberal de María Corina Machado, denominado “Venezuela tierra de gracia”. 

En ese sentido, ningún revolucionario debería de convocar a votar por Edmundo González u otro de los candidatos de los sectores minoritarios de la oposición de derecha. No obstante, en medio de un régimen político autoritario, que restringe las libertades y derechos democráticos y proscribió la candidatura de la oposición de izquierda y el chavismo crítico, y con el objetivo de dialogar con la mayoría de las trabajadoras y trabajadores, sería necesario reconocer que la elección presidencial programada para el 28 de julio es un plebiscito sobre el gobierno y la figura de Maduro. Por lo tanto, una opción para los revolucionarios y clasistas sería convocar a votar en contra de Maduro, pero sin mencionar a un candidato en específico, y al mismo tiempo levantar una campaña, que plantee la necesidad del restablecimiento democrático de la garantía de la Constitución Nacional de 1999, e incluya un programa con un contenido anticapitalista. 

Desde nuestra perspectiva, la derrota electoral de Maduro probablemente será desconocida por el gobierno chavista, entonces podría generar las condiciones políticas necesarias para el incremento de la movilización o incluso el estallido de una rebelión democrática de los sectores más combativos del pueblo trabajador. Por otra parte, llamar a votar contra Maduro puede permitir que la campaña propagandística con un contenido anticapitalista tenga más influencia en las trabajadoras y trabajadores. Los puntos de esa campaña propagandística tendrían que ser: 

1.      Yo voto por un salario y pensión que cubra la canasta básica 

2.      Yo voto por la libertad y reenganche de las trabajadoras y los trabajadores presos y despedidos por luchar 

3.      Yo voto por la garantía de la salud, educación y alimentación como derechos 

4.      Yo voto por la confiscación de burócratas y empresarios corruptos 

5.      Yo voto por justicia para las víctimas de violaciones de derechos humanos 

6.      Yo voto por la auditoría y suspensión del pago de una deuda externa usada para financiar corrupción y fuga de capital 

7.      Yo voto por una industria petrolera bajo control público, con gestión de la clase obrera 

8.      Yo voto por la derogación del Arco Minero del Orinoco 

9.      Yo voto por los derechos territoriales indígenas 

10.  Yo voto por el fin de las ejecuciones policiales 

11.  Yo voto por políticas de mitigación y adaptación climáticas 

12.  Yo voto por una estructura tributaria progresiva 

13.  Yo voto por el matrimonio igualitario 

14.  Yo voto por la legalización y despenalización del aborto 

15.  Yo voto por inversión contra la violencia de género y para garantizar la educación sexual integral 

16.  Yo voto por la eliminación de los gastos represivos y militares del Estado 

17.  Yo voto por la eliminación de los gastos suntuarios de los altos burócratas del Estado 

18.  Yo voto por la protección de los parques nacionales 

19.  Yo voto por el restablecimiento y cumplimiento de las contrataciones colectivas 

20.  Yo voto por la eliminación de la bonificación salarial  

 

[1] https://efectococuyo.com/politica/polarizacion-maduro-edmundo-75-claves-nueva-encuesta-datincorp/ 

[2] https://www.observatoriodeconflictos.org.ve/tendencias-de-la-conflictividad/conflictividad-social-en-el-primer-trimestre-2024 

[3] https://mppre.gob.ve/2023/08/10/zonas-economicas-especiales-impulsan-economia-real-diversificada/ 

[4] http://www.minec.gob.ve/acuerdos-con-chevron-seran-positivos/ 

[5] http://www.pdvsa.com/index.php?option=com_content&view=article&id=10010:pdvsa-y-repsol-firman-acuerdo-para-extension-geografica-de-la-empresa-mixta-petroquiriquire&catid=10:noticias&Itemid=589&lang=es 

[6] https://misionverdad.com/venezuela/datos-sobre-el-reinicio-de-operaciones-de-maurel-prom-en-venezuela 

[7] https://talcualdigital.com/maduro-busca-expiar-sus-culpas-con-la-creacion-de-una-iglesia-evangelica/ 

[8] https://primicia.com.ve/economia/entregan-por-patria-bono-el-buen-pastor-monto/ 

[9] http://www.psuv.org.ve/temas/noticias/anuncian-plan-mi-iglesia-bien-equipada-impulso-mision-venezuela-bella/ 

[10] http://www.psuv.org.ve/temas/noticias/lider-religioso-david-owuor-visita-al-presidente-maduro-miraflores/ 

[11] https://elpais.com/internacional/2023-08-25/elvis-amoroso-autor-de-las-inhabilitaciones-a-la-oposicion-nuevo-presidente-del-consejo-nacional-electoral-de-venezuela.html 

[12] https://www.publico.es/internacional/supremo-venezuela-ordena-intervencion-partido-comunista.html 

[13] https://efectococuyo.com/politica/manuel-isidro-molina-pcv-denuncia-tampoco-inscribir-candidatura/ 

[14] https://cnnespanol.cnn.com/2024/03/25/corina-yoris-denuncia-que-no-puede-inscribirse-venezuela/

 [15] https://talcualdigital.com/tsj-da-el-control-del-partido-primero-justicia-a-jose-brito/ 

[16] https://www.infobae.com/venezuela/2023/10/17/el-diputado-opositor-luis-eduardo-martinez-anuncio-su-candidatura-a-las-elecciones-presidenciales-de-2024-en-venezuela/ 

[17] https://laclase.info/content/psl-participo-en-el-encuentro-nacional-en-defensa-de-los-derechos-del-pueblo/ 

[18] https://laclase.info/content/38747/ 

[19] https://talcualdigital.com/pcv-llama-a-votar-el-28jul-hay-que-derrotar-la-politica-antiobrera-de-maduro/ 

[20] https://x.com/SurgentesDDHH/status/1796519999558885839?t=VrGyBQy_wsx6E_AnluH8zg&s=19  

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