Luna Park y Córdoba, dos pequeños actos, que muestran la debilidad de un gobierno que camina en el borde del abismo

Por Damián Quevedo 

El acto del 25 tuvo para Milei un sabor a nada, porque, en primer lugar, recibió las críticas del obispo en la catedral metropolitana. Luego del cachetazo eclesiástico, viajó a Córdoba, para participar en un acto mucho más pequeño del que preveían sus organizadores, rodeado por una fuerte protesta de estatales y organizaciones de izquierda. 

Sin embargo, el trago amargo para la banda libertaria, ha sido el fracaso del “Pacto de Mayo”, debido al freno de la ley “Bases”, trabada en el Senado por los representantes de los caciques provinciales. 

El primer mandatario y líder de La Libertad Avanza (LLA) reconvirtió el evento en el que aspiraba a firmar “el Pacto de Mayo” junto con los gobernadores o jefes de la oposición en torno a diez políticas de Estado, que se postergó ante la dilación de la negociación en el Senado para aprobar las leyes económicas, en una convocatoria para rodearse de sus seguidores. Pese a la expectativa y el esfuerzo de los referentes locales de LLA, los militantes libertarios no lograron copar la plaza. La Policía de Córdoba estimó que hubo unas seis mil personas, según fuentes de la gobernación local[1]. 

En los últimos días, el presidente argentino protagonizó dos shows mediáticos: la pelea con el gobierno del Estado español y la presentación musical de su libro. Estas apariciones de Milei, que semanas atrás resultaban simpáticas para buena parte de la población, ahora, con la profundización de la crisis, tienden a volverse en contra del protagonista, como lo anuncian varios analistas burgueses, preocupados por el “cansancio social” frente al ajuste.   

Detrás del show están los indicadores económicos, que volvieron a mostrar números negativos, como los de la recesión industrial, que se asemeja a los peores momentos del encierro en 2020. La política tampoco anda por carriles despejados para el ejecutivo, porque la versión ultra reducida de la ley que pretende imponer en el Senado, parece estar destinada a los cajones del Congreso. 

Estos fracasos económicos y políticos hacen temblar al entorno presidencial, al punto que ya se habla, del reemplazo de ciertos funcionarios de importancia. Está claro que el gabinete del Presidente está integrado por ministros muy disminuidos, tal vez con la única excepción del Ministro de Economía, Caputo, pero el resto de los ministros no parecen estar empoderados para llevar adelante su gestión. En muchos casos, también por las versiones que surgen de los pasillos de la Casa de Gobierno, por poco entendimiento o malas relaciones con la figura más importante que tiene el gobierno después del Presidente, que es la hermana presidencial, la secretaria de la Presidencia. De manera que tenemos escenarios de conflictividad variados[2]. 

Existe en este gobierno, solo un triángulo de hierro inamovible, integrado por la hermana del presidente Karina Milei, el ministro de economía Luis Caputo y el mismo presidente, fuera de estos no existe un gabinete con la solidez y la autoridad institucional necesaria para afrontar la crisis y el gobierno nacional se encuentra cada vez más aislado. 

Esta realidad está poniéndose a prueba en Misiones, donde volvió a fracasar el protocolo antipiquetes, una de las columnas del actual gobierno. ¡Allí, no solo han sido los trabajadores estatales y docentes, quienes lo trituraron, sino quienes deberían implementarlo, los agentes de la policía provincial, que están en huelga desde hace más de una semana! 

Misiones es el anuncio de lo que se avecina, en un país acostumbrado a las rebeliones. Una de las más emblemáticas, el Cordobazo, tuvo lugar, en 1969, en este mismo mes de mayo, un 29 que marcó el rumbo de la lucha de clases de un período crucial de la historia argentina. La izquierda debe prepararse para liderar esos nuevos “azos”, que explotarán en distintas regiones y en todo el país.

1] La Nación 25/05/2024

[2] Perfil 24/05/2024

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