Con la excusa del "narco-terrorismo", Kicillof enviará tropas propias a Santa Fe para sostener la militarización del ajuste ¡El 24M la izquierda tiene que trazar rayas más que claras con el peronismo!

A pocos días de un nuevo aniversario del golpe genocida, el gobierno "nacional y popular" de Axel Kicillof demuestra de qué lado del mostrador su ubican los progres peronistas, ya que enviará tropas de elite y fondos a Rosario para "luchar contra los narcos". ¡Mentira, los uniformados no van a combatir a la delincuencia, se instalarán en Santa Fe para emitir una señal de amedrentamiento al pueblo trabajador, que, inevitablemente, se rebelará contra el ajuste!

 Por Juan Giglio

El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, fue uno de los invitados más importantes de la última reunión de la AmCham, Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, donde, luego de los saludos protocolares, criticó elípticamente a Milei. Conocedor de la debilidad del gobierno libertario, Rosatti planteó la necesidad de contar con un plan político para actuar en función de una posible salida de Milei antes de que finalice su mandato.

Es que la Corte Suprema, como último fusible del régimen, tiene que prever esa posibilidad para evitar que sucumban las instituciones “democráticas” que sostienen al capitalismo vernáculo. En ese sentido, el escenario que vislumbran Rosatti y sus camaradas es que, debido al ajuste brutal, explote una rebelión popular mucho más radicalizada que la que tuvo lugar durante 2001.

Por todo esto, Rosatti, que no quiere dejar pegada a la Corte con el gobierno, sino preservarla como alternativa de poder, comenzó su discurso trazando rayas con Milei: "Alberdi, tan citado, a veces tan citado y tan poco leído…” Luego de esta definición, planteó una hoja de ruta: la Constitución de un país es la carta de navegación… A veces, en situaciones de emergencia, de conflictividad social, económica, es la tabla de salvación. No es solamente el instrumento que marca el camino del barco cuando el mar está tranquilo, es también la tabla de salvación cuando el barco parece que está por naufragar en un mar complicado". (Clarín, 12 de marzo)

El presidente de la Corte no se despachó con semejante discurse en cualquier lugar, sino frente a los representantes locales del imperialismo yanqui, quienes, de una u otra manera tienen garantizar la estabilidad de uno de los países centrales de su “patio trasero”. La posición de los yanquis en Argentina está siendo amenazada desde dos flancos: los chinos, que aterrizaron en la región para ganar mercados, y la rebelión popular, que germina por el aumento exponencial de los niveles de pobreza.

Esta realidad la entienden mejor que nadie los peronistas, que, lejos de colaborar con la desestabilización del régimen, están más que preocupados en evitarla, ya que son fieles defensores del orden burgués. Para esto, Axel Kicillof decidió apoyar el envío de federales a Rosario y sumarles efectivos de la Bonaerense: ¡Las fuerzas represivas no van allá para combatir a la "delincuencia", de la que forman parte, sino para amedrentar a la clase trabajadora, que, como advierte Rosatti, camina hacia otro Argentinazo!

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires se sumará al combate del narcotráfico en Rosario luego de la fatídica semana en la que sicarios asesinaron a cuatro inocentes en distintos episodios. El aporte de la administración a cargo de Axel Kicillof fue confirmado por la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, quien, a través de su cuenta de X, precisó en qué consistirá la asistencia del Poder Ejecutivo bonaerense.

“Aunando esfuerzos. La provincia de Buenos Aires se suma a la lucha contra el narcoterrorismo en Rosario, aportando vehículos, drones, helicópteros y otros medios logísticos”, manifestó la funcionaria de Javier Milei. “Además, estamos estudiando el envío de personal de Fuerzas Especiales de la provincia para que ayuden a superar la crisis que está sufriendo Santa Fe”, agregó Bullrich. (Infobae, 13 de marzo)

Las políticas de Milei ganarán, más rápido de lo que creen los plumíferos de los grandes medios, el repudio generalizado, que se convertirá en acción directa. Frente a esta perspectiva, todos los defensores del capitalismo, políticos -liberales, radicales o “nacionales y populares”- jueces, uniformados, periodistas, curas, pastores y demás, se unen y unirán para echarle toneladas de agua al fuego de la rebelión y para aplastarla cuando no les quede otro remedio.

La izquierda debe ganar a los mejores luchadores y luchadoras para que rompan con los políticos y burócratas capitalistas y construyan la nueva dirección obrera que reclaman las actuales circunstancias. Una conducción que impulse -utilizando el método de la democracia directa- cada una de las luchas locales y se juegue a unificarlas a través de un Centro Coordinador de la Resistencia.

Justamente por eso, los partidos y dirigentes que se reclaman socialistas deben abandonar cualquier pretensión de marchar junto al peronismo y sus colaterales el próximo 24m a Plaza de Mayo, en este nuevo aniversario del golpe genocida. El argumento que todavía esgrimen ciertos sectores de la izquierda es la "necesidad de construir un frente único contra la ultraderecha", argumento que la realidad se ha encargado de desarmar.

Kicillof, que es el dirigente de recambio del PJ, aplica el ajuste como el mejor discípulo de Milei. ¡Así lo hace con la docencia, a la que le niega la recomposición de lo perdido por la aplicación del impuesto inflacionario! Axel, además, tiene en sus filas a un personaje muy parecido a la ministra de seguridad nacional, el "Rambo" Sergio Berni, que no tiene prejuicios ideológicos a la hora de defender el envío de decenas de efectivos de la Bonaerense para sostener la militarización del ajuste desde Santa Fe, con la excusa del "narco terrorismo".

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