El resultado electoral, en un marco de crisis cada vez más profunda y una abstención electoral histórica

Por Damián Quevedo

Uno de los primeros elementos que llaman la atención es la magra asistencia a las urnas, muy cercana a los períodos de mayor crisis económica y política. Esta es, no nos queda dudas, otra manifestación del rechazo popular a quienes gobiernan. De la misma forma, el voto a Milei en la PASO, fue otra expresión del rechazo al gobierno.

La participación del 74% del padrón en las elecciones presidenciales de este domingo es la más baja en la historia de los comicios generales desde el regreso de la democracia. La Justicia electoral espera que ese índice se eleve con los ciudadanos que aún no sufragaron, pero sí ingresaron a las escuelas antes del cierre de las 18. Pero la participación debería crecer más de dos puntos para superar la marca que dejaron los comicios de 2007, en los que solo votó el 76,2% del padrón[1].

El nuevo escenario, el del esperable Balotaje, confirma que el gobierno que asuma contará con apenas un tercio de la representación política del país, en un contexto de crisis imposible de resolver para la burguesía en el mediano plazo. En ese marco, el primer lugar de Massa pone en evidencia que funcionó la campaña del miedo contra el “monstruo” Milei.

Esa estrategia es igual a la que utilizó el kirchnerismo cuando polarizaba las elecciones con Macri. Un recurso gastado, pero todavía eficaz a la hora de conseguir votos, aunque queda todavía por verse si resulta suficiente para ganar la segunda vuelta.

El otro elemento que jugó a favor de Massa, es el movimiento ofensivo del enorme aparato peronista, que desplegó cuantiosos recursos -provenientes de la caja del Estado- para obtener cada voto. Esto, indefectiblemente, profundizará el ahogo financiero estatal, que, como siempre sucede, lo terminarán pagando los trabajadores y el pueblo pobre.

Este nuevo escenario de crisis también implica una reconfiguración de las expresiones políticas patronales. Un ejemplo de este proceso, es la casi desaparición de Juntos por el Cambio -diluido y achicado frente al ascenso del grupo de Milei- que ahora se debate entre apoyar a uno u a otro candidato o a ninguno de estos.  

Cualquiera sea el resultado de la segunda vuelta será una victoria pírrica para el candidato ganador. Si es Massa, tendrá que acelerar el ajuste que vino moderando -aunque no parezca- para sobrevivir a las elecciones. Es que, si continúa gobernando, sus jefes del FMI y la embajada yanqui, para quienes trabaja de manera disciplinada, van a exigir que cumpla los resultados que hasta ahora no han visto.

El gobierno tendrá que pagarle al Fondo Monetario, pero también al imperialismo chino, que, con los envíos de swaps, se ha convertido en un importante acreedor de nuestro país. Los acuerdos para ambos préstamos contienen cláusulas muy duras, que expresan la voluntad ajustadora por parte del gobierno “nacional y popular”.

Si la victoria es de Milei, se encontrará con este panorama económico, pero sin ningún margen para realizar los grandes cambios que ha prometido. ¡Ni él ni Massa pueden llevar adelante un modelo económico diferente al actual, que se basa en el gran endeudamiento, la profundización del extractivismo y los continuos y sistemáticos ajustes al poder adquisitivo de la clase obrera!

Cualquiera de los dos resultados, tendrá como común denominador un gobierno mucho más débil que el débil gobierno actual, que necesitará ajustar mucho más que este para sostener las ganancias de los capitalistas, que, para colmo de males, están afrontando un período recesivo y de guerra comercial entre las potencias.

La izquierda y la vanguardia obrera deben prepararse para seguir enfrentando el plan ajuste, saqueo y represión, construyendo un Centro Coordinador de la Resistencia, porque las burocracias sindicales peronistas están totalmente vendidas al gobierno y las patronales. El primer paso para avanzar en ese sentido, es delimitarse claramente de todos los ajustadores, de manera de aparecer como una clara alternativa. ¡Para eso hay que convocar a votar en blanco en la segunda vuelta!


[1] https://www.lanacion.com.ar/politica/elecciones-presidenciales-2023-el-analisis-en-vivo-en-un-domingo-clave-nid22102023/

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