Por Damián Quevedo
La descomposición del régimen democrático burgués se expresó en los últimos años, entre otras manifestaciones, a través de escandalosos hechos de corrupción, como la causa de los cuadernos que llevó a la cárcel a funcionarios kirchneristas y al procesamiento de Cristina Fernández.
En
ese marco, luego de varias apelaciones, se acaba de producir un revés judicial
para "la jefa". La Corte
Suprema de Justicia de la Nación convalidó las declaraciones de los
arrepentidos, el corazón de la causa Cuadernos. Fue al desestimar un recurso
del ex ministro de Planificación Federal Julio de Vido, con el que cuestionaba
la constitucionalidad de la llamada Ley del Arrepentido[1].
El problema para los de arriba, es que, quien podría haber reemplazado al PJ en este tipo de tareas -Juntos por el Cambio- quedó completamente desdibujado, debido al fracaso de la gestión de Mauricio Macri. La irrupción de personajes que no son muy confiables para los capitalistas, como Milei, expresa esta crisis terminal del régimen.
La caída en desgracia del peronismo y de la fuerza opositora más importante, es una buena noticia para los trabajadores. Los de arriba están más débiles que nunca, una situación que no podrá ser resuelta por Milei, ya que su partido, si es que realmente existe, es muchísimo más endeble que el PJ y JxC.
Aunque desde CS no vamos a defender a ningún funcionario que sea condenado por hechos de corrupción, como en este caso a Cristina, estamos convencidos de que esta trama de corrupción no se resuelve con algunas condenas aisladas que no cambiarán el fondo del problema, que radica en el sistema capitalista. Para terminar definitivamente con la corrupción de los gobernantes, hay que destruir al capitalismo e imponer un gobierno de los trabajadores, que construya otro sistema, mucho más justo y humano, el Socialismo.

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