Por Damián Quevedo
El golpe de timón
que puso a Massa como candidato presidencial, tuvo fuertes repercusiones hacia
dentro de Unión por la Patria y hacia afuera, no solo de ese frente, sino del
país. Este lunes, Wall Street respondió a la movida política de Cristina-promotora
principal de la fórmula- con un alza en todos los bonos de la deuda argentina
que cotizan en la bolsa de New York.
Los bonos y las acciones de Argentina cerraron
con importantes mejoras este lunes, como respuesta a la postulación del
ministro de Economía, Sergio Massa, como candidato del oficialismo para las
próximas elecciones presidenciales, lo que es visto como positivo para el
mercado[1].
Este hecho confirma que Massa y Cristina Fernández son lobbistas de Washington y del Partido Demócrata yanqui. Desde esa ubicación, ambos lograron, por lo menos hasta el momento, alinear a toda la tropa “nacional y popular”, aunque eso no garantiza que los votantes y las bases sigan el mismo rumbo que sus dirigentes.
En ese marco, Cristina se puso la campaña al hombro, no solo para imponer a Massa, sino para definier el contenido y las formas de la misma. El acto junto al ministro de economía en la repatriación del avión que se utilizó durante la dictadura, es todo un símbolo del intento de la Jefa de tratar de convencer a las bases de que Massa ahora es progresista.
El otro paso de la vicepresidenta, en el sentido de posicionar al candidato del Pentágono, fue haber conseguido que Kicillof no desdoble la elección provincial, como sí lo han hecho otros catorce gobernadores, varios de cuales consiguieron la reelección gracias a haberse despegado de la política nacional.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se guardó hasta después del cierre de listas la carta del desdoblamiento de las elecciones generales en territorio bonaerense con respecto a las nacionales[2].
La intención de unificar la fecha de ambas elecciones, es arrastrar votos del principal distrito electoral hacia la candidatura presidencial. Esto tendrá un efecto negativo en cuanto a las posibilidades de reelección del gobernador, ya que le impide "despegarse" de la gestión albertista, que acarreó un aumento sideral de la pobreza y una inflación del 140% anual.
Junto con estas medidas de contención para los votantes y militantes descontentos, el kirchnerismo de “paladar negro” tendrá otra válvula de escape, la figura del monaguillo papal Juan Grabois. Su presentación para competir en las PASO, es una jugada que apunta a contener por "izquierda" (cabe aclarar, a la izquierda de Massa) a quienes no puedan digerir al sapo tigrense.
Todas estas estratagemas -viejas y conocidas maniobras- tendrán poca eficacia debido a la crisis económica y al ajuste que este gobierno viene aplicando, una combinación explosiva que alejó y continuará alejando a millones del peronismo. El movimiento de masas castigará al gobierno votando a otros candidatos, en blanco o no yendo a votar.
La izquierda debe jugarse a canalizar estps votos, agitando con fuerza la necesidad de acabar con el capitalismo con una revolucion obrera y socialista. De esa manera, los partidos que integran el FITu ayudarán a construir las condiciones necesarias para poner en pie la conducción política y sindical del movimiento de masas que liderará la rebelión social.

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