Por Evangelina Cebollero, actriz militante de CS
Anoche tuve el honor de presenciar junto a mi hija, la última
función de "Tintorero" en el Teatro "Paraje Arteson", ubicado
en la calle Palestina en el barrio porteño de Almagro. Les paso a relatar mi
devolución de "Tintorero", ya que me impacto profundamente.
En este unipersonal dramático, nuestro protagonista resume
toda su vida, al menos una gran parte y también la de su familia, desde el
momento que tuvieron que huir de Okinawa en plena guerra mundial, después de
atravesar momentos terribles. Llegaron al punto de comer RATAS para poder
sobrevivir, ya que los aviones yanquis bombardeaban los campos destruyendo toda
semilla y posibilidad de alimento con la intención de matar a la población de
hambre. También llegaban a esconderse en tumbas, junto a huesos humanos con tal
de no ser encontrados por el enemigo.
Así llegan a la Argentina, donde sus padres se conocen, se
casan y ponen una tintorería para
sobrevivir, que era lo único que en ese momento podían hacer los japoneses en
este país, dado que no conocían el idioma y de esa forma tenían menos trato con
la gente. Tienen a sus 4 hijos, de los cuales uno solo sigue viviendo en Japón,
el resto nunca más volvió a pisar ese país.
La vida de esta familia fue muy marcada por el dolor y el sufrimiento,
partiendo de lo duro de la guerra, pero también por el final triste que han
tenido sus padres. A pesar de todo, Cesar jamás bajó los brazos y siguió
adelante trabajando como actor y encontrando un refugio muy especial en la
lucha. Allí, junto a sus compañeros del PO, donde también conoce a su mujer,
Celia, de quien se enamora perdidamente y tienen una hermosa hija, Guadalupe, a
quien Cesar quiere dejarle sus enseñanzas de vida y su capacidad de luchar.
También hay una similitud interesante entre el sufrimiento
de su madre en la guerra y el que tuvo que pasar el actor en prisión, durante
26 días (después de que, junto a su partido y toda la izquierda, fue al
Congreso en defensa de lxs jubilados, en el año 2017, contra el gobierno de
Macri), donde fue acusado injustamente de agredir a un policía, causa de la
cual aún no ha sido absuelto.
En la obra se relata de una manera cruda y real como se vive
en una celda y como sufren los seres queridos que visitan al prisionero,
realmente impactante. César es actor y hace años que vive del arte, sin embargo
en este momento y después de pasar estos años recluido, no lo han llamado a
trabajar en TV. Sí lo hacen con todxs los actores ligados al oficialismo, por
eso mi expresión "distinto" en el título, (que no se vende al poder
de turno). También es una obra revolucionaria, porque a pesar del dolor, de la
guerra y la muerte, en ningún momento bajaron los brazos y siempre siguieron luchando para
seguir adelante.
Quiero hacer especial hincapié en la "solidaridad de
clase" que le transmitió a César su
madre, sentimiento que hoy él quiere transmitir a su hija. Esta solidaridad es
la que lo impulso a la militancia y la lucha. Recomiendo verla, ya que en unas
semanas se vuelve a poner en cartel. ¡Sin más... nos vemos en la lucha! ¡Absolución
para César Arakaki y Daniel Ruiz!
FICHA TÉCNICA: actúa César Arakaki, vestuario Luciana
Morcillo, Escenografía Luciana Morcillo, iluminación Leandro Crocco, fotografía
Andrés Ojo, prensa Más Prensa, producción Tintorero, autor y dirección Iván Moschner

Comentarios
Publicar un comentario