Poderosa huelga en Alemania, la rebelión obrera se extiende por toda Europa amenazando al capitalismo en crisis


 Por Damián Quevedo

Al igual que las quiebras bancarias, la lucha obrera se extiende como un reguero de pólvora por toda Europa. Comenzó en Inglaterra, siguió en Francia y ahora llegó a la poderosa Alemania, donde una parte de sus trabajadores pasó a la ofensiva, protagonizando una huelga como no se veía desde hace décadas. 

En total, unos 350.000 trabajadores de diversos sectores de todo el país -120.000 afiliados a Verdi y 230.000 empleados del ferrocarril y de los autobuses de larga distancia- participan de la huelga. Tal es así que, las estaciones de ferrocarriles y los principales aeropuertos, entre ellos los de Fráncfort y Múnich, aparecieron desiertos este lunes[1]. 

Los trabajadores exigen un aumento salarial del 10,5%, acorde al creciente costo de vida pero las patronales no quieren ceder más que la mitad de ese porcentaje y en cuotas, lo cual, en medio de la recesión y la tendencia inflacionaria en el mundo, implica una pérdida para los asalariados. Alemania registró una tasa de inflación de 7,9 % de media en 2022, un récord en los últimos 70 años, confirmó el instituto nacional de estadísticas[2]. 

Si bien la inflación de los primeros meses del año descendió, continúa siendo alta para el promedio alemán, con lo cual los trabajadores vienen perdiendo poder adquisitivo. Esta huelga no es un hecho aislado, está relacionada con la oleada de luchas en Francia, ya que ambas son productos de la misma crisis. 

Alemania, que es la primera potencia económica de Europa, cuenta con una clase obrera con una historia riquísima, ya que no solo es el país a donde nación el socialismo revolucionario, de la mano de Marx, sino, también, el lugar en donde comenzó a derrumbarse la otrora poderosísima burocracia stalinista. Hoy, los trabajadores alemanes enfrentan a una burguesía imperialista golpeada por sus rivales y que viene perdiendo ganancias por los efectos de la invasión rusa a Ucrania. 

La guerra de Ucrania ha costado a la economía alemana unos 160,000 millones de euros o alrededor de 4% de su Producto Interno Bruto (PIB), a finales de año, declaró el director de las Cámaras de Industria y Comercio alemanas (DIHK), Peter Adrian. Esto significa que el PIB per cápita de la mayor economía europea será 2,000 euros inferior al que habría sido de otro modo, declaró Adrian al diario alemán Rheinische Post[3]. 

La clase obrera alemana es un gigante que acaba de despertar, mostrando, al igual que en Francia, que comenzó el ascenso en los países centrales, aquellos que son determinantes en cuanto a la producción y las finanzas. Esto quiere decir que estamos en las vísperas de cambios históricos en las relaciones de fuerza entre las clases, cambios que la izquierda revolucionaria debe aprovechar para disputarle el poder a las fuerzas de la burguesía con un programa acorde a las actuales circunstancias, un programa socialista.

 


[1] Página12 28/03/2023

[2] DW, 17/01/2023

[3] El Economista 19/02/2023

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