Alberto, como Macron en Francia, ataca a los jubilados ¡Entonces, hagamos como en Francia, un Argentinazo!
Por Damián Quevedo
El peronismo tiene una larga historia de ataques contra los trabajadores, que comienzan con el mismísimo general Perón, que mandaba a Evita a levantar las huelgas y llegan hasta el gobierno actual, pasando por experiencias nefastas, como la de Isabelita, de cuya gestión salieron el Rodrigazo y la Triple A, Menem, que privatizó todo para dejar a miles de laburantes en la calle, o Néstor y Cristina, que fueron los campeones de la precarización laboral.
Los zarpazos al bolsillo de los jubilados también han sido una constante de los gobiernos “nacionales y populares”, sobre todo durante la época del kirchnerismo, que abrió la caja del ANSES para cubrir pagos de deuda externa e interna, política que continúa con el mandato, como súper ministro, de uno de los anteriores administradores de esa institución previsional, Sergio Massa.
Ahora, con una crisis económica que crece en un espiral ascendente y con un gobierno que no tiene la menor idea de cómo salir de semejante debacle, nuevamente Massa vuelve a utilizar la plata de los jubilados. El objetivo que se propone es estabilizar, aunque sea por un tiempo, el flujo de dólares que circulan en el mercado financiero, dicho en otras palabras, está tratando de acumular algunos verdes para cumplir con los pagos FMI.
En ese plan, el ministerio de economía acaba de publicar un decreto que obliga a las entidades públicas que posean bonos de deuda pública en dólares, a canjearlos por bonos en pesos. El decreto dispone que los organismos públicos involucrados en el canje “deberán suscribir títulos públicos nacionales pagaderos en pesos a ser emitidos por el Tesoro Nacional” por un importe equivalente “al 70% del producido que reciban por las operaciones de venta de sus tenencias de títulos en dólares”[1].
No es necesario ser el premio Nobel de economía, para darse cuenta del robo a las cajas jubilatorias que significa este decreto, porque en medio de una inflación interanual mayor al 100% los bonos en pesos se terminarán desvalorizando rápida y ferozmente. Además de ser un ataque feroz a los jubilados actuales y futuros, es un suicidio político en medio de la carrera electoral, ya que, desde el ministerio de economía están reconociendo que el país está al borde de la hiperinflación.
Algunos funcionarios se oponen, especulando con el resultado de las elecciones, aunque, en todos los casos, aceptan que se lleve adelante uno de los peores ajustes que haya vivido nuestro pueblo. En línea con lo que hace Macron en Francia, el peronismo busca descargar la crisis sobre los trabajadores y empieza por los jubilados.
Si el gobierno de Alberto Fernández imita al presidente y los capitalistas franceses en el ajuste, los trabajadores debemos seguir el ejemplo de la clase obrera francesa, que se está parando de manos con huelgas generales, piquetes, movilizaciones multitudinarias y todo tipo de acciones. ¡Por eso, y para acabar con el ajuste y los ajustadores, tenemos que organizar, desde las bases, otro Argentinazo!

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