Cortes de luz: ¡Hay que reestatizar Edesur y demás empresas energéticas, bajo el control de sus trabajadores!
Por Damián Quevedo
En estos últimos días, miles de habitantes de la provincia de Buenos Aires y CABA se vieron afectadas por cortes de luz y falta de agua potable, en medio de las temperaturas más altas en décadas. Ante esta situación, que se repite año tras año, pero que es cada vez peor, el gobierno volvió a amenazar a las empresas, en este caso Edesur, con la posibilidad de sacarle la concesión, imponerle multas y una larga lista de etcéteras que jamás llegan a nada.
En el contexto de los reiterados cortes de
suministro que afectan a cientos de miles de usuarios, el ministro de Economía,
Sergio Massa, instruyó a la Secretaría de Energía y al Ente Regulador para la
ejecución de una serie de medidas: 1- Aplicar una multa de $1.000 millones a la
empresa Edesur por los problemas de calidad en el servicio. 2- Devolver a los
usuarios que hayan sido víctimas de cortes superiores al promedio establecido
en el contrato de la totalidad de la factura del último mes. 3- Habilitar un
ámbito de reclamo por daños a electrodomésticos domiciliarios. 4- Instruir la
puesta en marcha de una veeduría con auditoría a la cual será convocada la
Universidad de Buenos Aires para revisar el valor de activo regulatorio,
cumplimiento del régimen de inversiones, cumplimiento de los tiempos de
respuesta a los usuarios y calidad en el servicio de transmisión de toda el
área de Edesur[1].
Estas medidas, de dudosa ejecución, si tenemos en cuenta la experiencia de las últimas décadas, nunca se podrán equiparar con las exorbitantes ganancias que tuvo Edesur, debido a su condición monopólica, desde la privatización de la empresa estatal. Las privatizadas no invirtieron prácticamente nada en la modernización de sus estructuras, mucho menos las de energía, que se dedicaron a saquear los bolsillos del pueblo aprovechando su situación.
“Hay conexiones de la década de 1940, 1950. Con Edesur y Edenor un poco se modernizaron, pero con parches”, agrega Bassano, partidario de avanzar en una rápida estatización de Edesur, que al igual que Edenor tiene la concesión del servicio hasta 2087[2]. ¡En ese marco, entre enero y septiembre de 2022, Edesur obtuvo ganancias por 5011 millones de pesos, un ingreso incluso anterior a los tarifazos de este año! Esto da cuenta de la connivencia entre las empresas y el Estado, que bajo el capitalismo está al servicio de los grandes monopolios.
La única solución posible a esta crisis
energética, es que las empresas de distribución eléctrica sean reestatizadas y puestas a funcionar bajo
el control de sus trabajadores. De esa manera, y con fondos provenientes del no
pago de la deuda externa e impuestos a las grandes empresas, se podría
planificar un desarrollo del sistema de distribución de energía al servicio de
la sociedad y no en beneficio del capital.

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