Gabriela Capurro, delegada secundaria 56, Lanús
En línea con el acuerdo estratégico con
el FMI, el ajuste del gobierno apunta a caer de lleno sobre el presente, pero
también sobre el futuro de los trabajadores. El ataque en regla contra la
educación pública, por parte de este gobierno, es el más sistemático y profundo
desde la reforma del menemismo, incluso la supera.
Una vez más, Educación será una de las áreas más
perjudicadas por el ajuste que se vendrá en el Presupuesto 2023. El proyecto
establece un recorte del 15,5%, lo que implica más del doble de la reducción
para la administración pública nacional (-6,8%). El presupuesto educativo de
2023 es el segundo más bajo de los últimos 11 años, tomando en consideración la
inflación proyectada en agosto para el año que viene, que se calcula en 85,2%[1].
El recorte directo en educación no es el primer paso dado por el peronismo, la creación de los llamados ATR, los planes Fines y otros, no solo vacían de contenido los programas educativos, sino que precarizan aún más las condiciones de trabajo de los docentes, que en estos programas trabajan fuera de cualquier convenio y por salarios de miseria.
No es el primer ajuste en este sector, Sergio Massa aplicó la tijera en educación apenas asumió. La Decisión Administrativa N° 826/2022, que vio la luz el 20 de agosto de este año, dispuso un recorte de $50.000 millones en el presupuesto del Ministerio de Educación Nacional. En ese marco, la organización Argentinos por la Educación realizó un informe, en el que se analiza el impacto real de este recorte, en tres programas específicos: Conectar Igualdad, fortalecimiento edilicio de jardines de infantes, e inversión en infraestructura y equipamiento[2].
La educación y la salud públicas son conquistas históricas del movimiento obrero, por lo tanto constituyen una parte indirecta del salario. Los capitalistas quieren eliminarlas, mientras atacan directamente al salario obrero con el impuesto inflacionario. ¡Responder a este ataque no corresponde sólo a la docencia, sino al conjunto de la clase trabajadora, que será la principal perjudicada con este salvaje ajuste antieducativo!
El 27 tendrá lugar otro paro
autoconvocado, impulsado por el activismo docente combativo de la Provincia de
Buenos Aires, que debe poner en marcha un espacio amplio y democrático,
alrededor del cual se resuelvan y unifiquen estas luchas. Esto es fundamental,
porque las conducciones del SUTEBA y demás gremios docentes están atadas de
pies y manos al gobierno y el FMI.

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