Mientras Cristina y los jueces continúan con el circo, Massa y el FMI imponen el ajuste ¡Que se vayan todos!
Cristina Fernández acaba de dar a conocer su alegato -de casi dos horas de duración- por la causa de corrupción en la que está siendo procesada. La vicepresidenta utilizó todo ese tiempo para victimizarse y echarles la culpa, de todos los manejos mafiosos que tuvieron lugar en sus gobiernos, a otros funcionarios. Sin embargo, lo más importante no es el juicio, ni una eventual condena -por sus fueros Cristina no podría ir presa- sino el circo judicial -que pretenden utilizar desde el gobierno- como cortina de humo del brutal ajuste, que, mientras todo eso sucedo, aplican Sergio Massa y los suyos.
Cristina, que trabaja en equipo con el súper ministro, cumple a rajatabla ese papel, por eso continuará pegándoles a los jueces y fiscales, a los copitos, al PRO y compañía. Ella hará todo lo habido y por haber para tratar de distraer la atención de los trabajadores y el pueblo, que sufren los efectos del impuesto inflacionario, los tarifazos y todas las políticas ordenadas por el FMI. Como socialistas no moveremos un dedo en defensa de Cristina, como tampoco lo haríamos con Macri, Milei, Bullrich o cualquier otro político patronal. ¡Que se saquen los ojos entre ellos!
Nuestro papel es defender los intereses de la clase obrera, convocándola
a movilizar contra los ajustadores y por una salida de fondo, una salida socialista.
¡Hay que hacer asambleas en todos los lugares de trabajo y en los barrios, para resolver un plan lucha nacional que desemboque en un gran
Argentinazo, que sirva para echarlos realmente a todos, a los que gobiernan y a los políticos de la
oposición patronal, que pretenden seguir con el ajuste impuesto por los imperialistas,
aunque con distintos modos y colores!
Queremos que se juzgue y castigue ejemplarmente a
los responsables de la miseria que sufre la mayoría: Cristina, Alberto, Macri y
compañía, a través de jurados obreros y populares, que los procesen por haber
entregado el país a la voracidad de los monopolios, mantener e incrementar la deuda
externa, permitir y favorecer la súper explotación de millones de compañeros y
compañeras, reprimir a los que luchan y un largo etcétera de delitos más
importantes que la simple “corrupción”, que es una consecuencia lógica del
sistema capitalista!

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