Por Damián Quevedo
Días atrás, en otro capítulo de la interna oficialista, Cristina Fernández salió a cuestionar el manejo de planes sociales por parte de las organizaciones que giran en torno a estos. El propósito de sus disparos discursivos, fue, en realidad, pegarle el Movimiento Evita, dirigido por Emilio Pérsico, quien hoy es un aliado, prácticamente el único, de Alberto Fernández.
La vicepresidenta, opositora de su propio gobierno, sostuvo en su discurso que "el Peronismo es trabajo", un discurso que además de la pelea interna busca posicionarse dentro del Frente de Todos. Esta nueva arremetida contra sus aliados, es también motivada por el reciente revés judicial, que puso a Cristina cerca de la cárcel que del sillón de Rivadavia, ya que la corte Suprema rechazó todos sus planteos en el juicio por la obra pública.
En el caso se juzgan las presuntas
irregularidades en 51 obras públicas que las empresas de Lázaro Báez recibieron
durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner para la provincia de Santa
Cruz[1].
Sin embargo, la intención de atribuirse para sí al "Peronismo", es decir el aparato del PJ, está muy lejos de ser real, ya que el este viejo partido está más dominado por los gobernadores e intendentes, que son los que tienen peso territorial. Lo que esta pelea oculta, es la existencia de, al menos, cuatro fracciones internas dentro del oficialismo.
El panorama actual hace pensar que será difícil que el PJ se presente unido en 2023, algo parecido a lo que le puede llegar a suceder a Juntos por el Cambio, que aunque tiene una interna menos ruidosa, está metido en una disputa, por las candidaturas, tremenda.
La izquierda ante la crisis
La rebelión popular en Ecuador y la huelga ferroviaria en Inglaterra, la mayor desde 1989, muestran, junto a otros acontecimientos de la lucha de clases mundial, una marcada tendencia a la aceleración de la lucha de clases, lo cual hace imposible pensar que Argentina será una excepción.
Es necesario
entonces que la izquierda se prepare para actuar en ese marco, no solo para
presentar una alternativa independiente en las próximas elecciones, sino para
ser liderar las luchas que avecinan, señalándole con audacia al movimiento de
masas, que la única salida a la crisis es organizar nuevo Argentinazo que
imponga un gobierno de los trabajadores.
[1] Infobae 22/06/2022

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