Por Ernesto Buenaventura
20 años atrás, en el marco de las grandes movilizaciones
protagonizadas por el movimiento de trabajadores desocupados, la Bonaerense asesinó
a Maximiliano Kosteky y Darío Santillán. El comisario Alfredo Fanchiotti y
el ex cabo Alejandro Acosta, fueron condenados por este crimen a cadena
perpetua en 2006. Sin embargo, nunca se avanzó en la investigación de los
responsables políticos, pertenecientes al gobierno de Eduardo Duhalde.
Dos de estos personajes paradigmáticos son, Felipe Solá, que
en ese momento hacía las veces de gobernador de la Provincia de Buenos Aires y
el actual ministro Aníbal Fernández, quien como secretario general de la
Presidencia de Duhalde llegó a decir que “los piqueteros se mataron entre
ellos”. El Peronismo, como en toda su historia, tiene las manos manchadas
de sangre obrera, porque es, como lo han dicho algunos de sus voceros, “el
partido del orden”.
Desde Convergencia Socialista, además de sumarnos a las organizaciones
y personalidades que recuerdan a Darío y Maxi, reclamamos que se vaya a fondo
con la investigación, para juzgar y castigar a todos los responsables. Para eso
habrá que seguir luchando contra este gobierno y el resto de los gobiernos
capitalistas, ya que todos, absolutamente todos, quieren mantener el silencio
para defender a sus funcionarios y perros de presa. ¡Darío y Maxi hasta la
victoria!

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