Viruela del mono... ¿La biotecnología es Godzilla?


Por Juan Giglio

Godzilla, personaje ficticio del cine japonés, era un dinosaurio mutante creado por la radioactividad. Fue pensado, según algunas versiones, como representación del miedo que sintió Japón luego del bombardeo atómico sufrido en la Segunda Guerra. En una de sus canciones icónicas -Biotech is godzilla- la banda de rock Sepultura denuncia a la biotecnología por causar todo tipo de mutaciones en los seres humanos. (La imagen de arriba es de la película Godzilla contra King Kong). 

Mutaciones cocinadas en laboratorios
Dinero - Experimentos locos
¿Nuevos alimentos + medicina?
¡Nuevo germen + Accidentes!

Biotecnología
¿No es lo que es tan malo?
Como toda la tecnología
Está en las manos equivocadas

Corporaciones despiadadas
No te importa un bledo
Cuando mucha gente muere
Por lo que han hecho

(Extracto de la canción)

La viruela fue una de las enfermedades más devastadoras, ya que solo en el siglo veinte provocó el fallecimiento de unos trescientos millones de personas. Si bien la enfermedad ha desaparecido, el virus todavía existe, porque, luego de su erradicación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió a todos los laboratorios con muestras del mismo, que las destruyeran o las enviaran a dos centros autorizados, uno que está en Koltsovo, en Rusia y otro, que se encuentra en Atlanta, Estados Unidos.

Oficialmente no existen otros centros con muestras congeladas del virus, considerado el arma biológica más letal. No sería extraño, que, la aparición del “virus o viruela del mono”, tenga alguna relación con ciertos experimentos de los laboratorios imperialistas, pergeñados para atacar o defenderse de las potencias con las que se disputan el mercado. Tampoco sería raro, que los grandes laboratorios estén exagerando su existencia, nivel de contagiosidad y letalidad, para vender, igual que con el Covid, nuevas vacunas transgénicas o lo que fuere.

Los dueños de estas empresas no tienen escrúpulos, así lo demostraron en los años, cuando, si hacer las pruebas necesarios y frente a numerosas advertencias, impusieron las vacunas transgénicas, que ya han causado más daño del que provocó el Covid, aunque lo escondan. Por lo tanto, ahora, aprovechándose de esta nueva versión de la viruela, o de otras, están dispuestos a lanzar al mercado cualquier porquería, con tal de que su distribución y venta les permitan acrecentar sus fortunas, que es lo único que les interesa.

Según Infobae del 23 de mayo de 2022: Se la denomina viruela del mono o símica porque se identificó por primera vez en colonias de monos para investigación en 1958. Solo se detectó más tarde en humanos en 1970. Antes del actual brote, se habían notificado casos humanos de viruela del simio en 11 países africanos… Los casos en países no endémicos suelen darse en personas que han viajado a estas zonas del mundo. 

Analía Reate es la secretaria de Epidemiología del Ministerio de Salud, que actúa como cueva de lobistas de la Big Pharma. En declaraciones a La Nación del 24 de mayo se ocupó de preparar el terreno para nuevos y eventuales negocios al servicio de estas corporaciones, refiriéndose a la situación de la viruela del mono a nivel internacional y local: Con relación a sus formas de contagio, aseguró que no se trata de una enfermedad de transmisión sexual y también habló acerca de su “potencial pandémico” (La Nación, 24 de mayo)

Esta gente, que forma parte de instituciones privadas ligadas a la producción de medicamentos, como la Fundación Huésped de Carla Vizzotti y Pedro Cahn, tiene conexiones con quienes integran el Foro de Discusión Mundial sobre Seguridad Biológica. Este espacio, en 2021 organizó una reunión más que significativa, junto a una institución supuestamente ocupada en prevenir ese tipo de desastres -la NTI, Nuclear Threat Initiative- empresarios de los monopolios relacionados a la salud, representantes estatales del área y, no por casualidad, el “benefactor privado” de la OMS, Bill Gates.

Según informan diferentes medios, estos personajes estuvieron trabajando sobre la base de una supuesta aparición de otra pandemia -la viruela del mono- algo parecido a lo que hicieron, algunos meses antes de que apareciera el Covid, adelantándose a los hechos o, como algunos denuncian, provocándolos de manera directa. La entidad en cuestión es una organización de carácter “filantrópico” estadounidense, fundada por el magnate de los medios de comunicación Ted Turner y el ex senador Sam Nunn. Su objetivo sería reforzar la seguridad global mediante la reducción de las armas nucleares, biológicas y químicas.

No sabemos con seguridad si este virus tiene o no que ver con la manipulación genética u otros experimentos, pero, independientemente de cualquier especulación, como socialistas debemos desconfiar de todos y cada uno de los descubrimientos “científicos” realizados en los laboratorios manejados por la burguesía. Es que, en sus manos, se terminan convirtiendo en herramientas destructivas. Cuando Carlos Marx afirmó que las “fuerzas productivas dejaron de crecer” no solo hacía referencia a las máquinas y las personas que las manejan, sino también a la ciencia, que tiene signo de clase.

La única manera de defender la vida de las mayorías, es sacándole el control de la ciencia y la tecnología a los y las capitalistas. El gobierno socialista tendrá que hacerse cargo de todo lo que esta clase social ha diseñado y producido, para acabar con el envenenamiento del medio y las personas. Para que la biotecnología y todos los avances científicos que están teniendo lugar no se transformen en monstruos, como Godzilla, hay que acabar con el Capitalismo, que es aún peor, porque es real.     

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