Por Claudio Colombo
La Izquierda
Diario, sitio del PTS, publicó un artículo mediante el cual se reclama la
realización de un Paro Nacional: Los dirigentes oficiales de la CGT deben
romper con su subordinación absoluta al gobierno de Alberto Fernández. Tienen
que convocar a un Paro Nacional. Se debe impulsar asambleas para poder
organizarlo.
Estamos de acuerdo en que hace falta una medida de estas características, aunque consideramos que, reclamársela a la CGT en las actuales circunstancias, no conduce a nada, debido al papel de capataces del ajuste que están cumplido sus dirigentes. Por lo tanto, decirle a la vanguardia que tome esta consigna como propia, es una línea que puede llevarla a un callejón sin salida.
Para concretarla hay que impulsar con audacia, paciencia y sistematicidad, la realización de asambleas de base que voten salir a pelear por sus reivindicaciones más específicas y la coordinación con otros sectores en lucha, generando una dinámica que desemboque en un Paro Nacional Activo. Eso no significa dejar de exigir, en ciertos gremios, que paren o se sumen a las medidas resueltas por el conjunto.
El Partido Obrero, socio del PTS en el FITU, pareciera tener una orientación distinta, más cercana a la que planteamos desde nuestro partido: La campaña por un gran paro activo nacional y un plan de lucha… se va a desarrollar por abajo, impulsando la deliberación en los gremios y lugares de trabajo contra el chaleco de fuerza de las conducciones de uno u otro bando oficialista. (www.prensaobrera.com)
Sin embargo, esta postura es solo para la propaganda, porque en los hechos termina siendo la misma que la del PTS y buena parte de las organizaciones de izquierda. De esa forma lo expresó Eduardo Belliboni, principal referente del Polo Obrero, cuando después de uno de los acampes piqueteros que tuvo lugar frente al Ministerio en la 9 de Julio, el 13 de mayo, dijo lo siguiente:
Después de los acampes en la Plaza de Mayo y las marchas por la porteña avenida 9 de julio la Unidad Piquetera redobla la apuesta y va por un paro nacional en conjunto con la Confederación General del Trabajo (CGT). En ese escenario le insistirán a la CGT que acompañe la medida de fuerza en un “contexto de ajuste”. (Perfil, 13 de mayo)
Lamentablemente, los partidos que conforman la alianza de izquierda más importante plantean orientaciones parecidas. Todos, tanto el PO, como el MST, Izquierda Socialista y el PTS, siguen apostando a la vieja táctica de la “exigencia”, que es correcta cuando existen contradicciones entre las conducciones burocrática y las patronales o el gobierno en cuestión.
En la actualidad, estos enfrentamientos casi no se plantean, porque la mayoría de los dirigentes de la CGT y CTA está jugada a garantizar la “gobernabilidad” del ajuste, lo cual no quiere decir que, en un futuro no muy lejano, no se produzcan grietas entre las cúpulas gremiales y, en ese marco, se pueda empujar a una parte de las mismas a pelear, como ha sucedido varias veces a lo largo de nuestra historia.
Impulsar desde abajo el Nuevo Argentinazo o el Paro Activo, que hará falta para frenara la política gubernamental no es una tarea sencilla, pero, hoy por hoy es el único camino que le queda a la clase trabajadora para impedir que el impuesto inflacionario continúe liquidando el poder adquisitivo de los salarios o que avancen con la imposición de condiciones laborales esclavistas y miles de despidos. Además, si en algún momento se recrean las condiciones para obligar a ciertas fracciones de la burocracia a luchar, esta política -de autoconvocatoria- servirá para mejor presionarla.
Las conducciones del FITu y del resto de la izquierda revolucionaria -si realmente se postulan como una alternativa política y sindica para el movimiento de masas- deberían encarar ese rumbo, incentivando la realización de reuniones de la vanguardia obrera y popular, para desplegar una gran campaña de agitación sobre las fábricas, empresas, escuelas, universidades y barrios obreros con estos planteos, junto con un plan de acción concreto.

Comentarios
Publicar un comentario