Alberto, como Gollum en el Señor de los Anillos

Gollum, uno de los personajes emblemáticos del libro y película "El señor de los anillos", de Tolkien, sufre un trastorno esquizoide. Según Wikipedia Puede relacionarse con el arquetipo de personalidad múltiple, una característica de nuestro presidente, que luego de afirmar algo lo desmiente... 

Por Damián Quevedo y Juan Giglio

En medio de la crisis existen y se desarrollan fracciones del capital, que, parafraseando al gobierno, se desacoplan, encontrando nuevos mercados o incrementando los existentes. De esa manera, estos burgueses consiguen que sus ganancias superen a la media, algo que, a lo largo de la historia del Capitalismo, siempre ha sucedido, incluso en medio de las peores catástrofes.

La guerra en Ucrania, debido a la cual se dispararon los precios del combustible y de los alimentos, significó un impulso extra para una rama de la producción -el agro- que, si bien no estaba en crisis, no atravesaba por su mejor momento. A partir de la invasión rusa esta realidad cambió drásticamente, ya que muchos países dependen de la importación de cereales de Ucrania, como el Líbano, donde el 80% del trigo viene de ese país.

Con la guerra, la inflación hizo volar por las nubes a estos commodities, enriqueciendo a los competidores de Ucrania, como aquellos que siembran granos en la Argentina. En ese marco, y con la necesidad de conseguir dólares para pagar las deudas, Alberto intentó, otra vez más, pegarle un saque al sector agropecuario, aumentando las retenciones, que en los ciclos de auge -con Néstor y Cristina- llegaron a estar en un nivel altísimo, dándole mucho aire al Estado nacional.

El presidente Alberto Fernández afirmó este viernes el que Gobierno "necesita" hacer "algo" para que "los precios de los alimentos se desacoplen de los precios internacionales" y consideró que para conseguir que eso suceda la herramienta a aplicar "son las retenciones. Las retenciones son el instrumento de desacople, pero son un tema legislativo y necesito que el Congreso lo entienda", dijo[1].

El kirchnerismo gozó del colchón de las retenciones, mientras el ciclo económico se lo permitió, pero, sobre todo, porque tenía la fuerza política y social para hacerlo, o por lo menos, hasta la famosa resolución 125, que es el momento en que empezó a perderla. Alberto, innegablemente, no cuenta con semejante poder, ya que sus principales ministros no solo son bombardeados desde todos los ángulos, sino que son heridos por “fuego amigo” de manera constante.

Por esa razón, ni el ministro de economía ni el presidente están en condiciones de tomar decisiones más o menos audaces, como la de incrementar las retenciones. ¡Cada vez que lo hacen, o intentan hacerlo, desatan nuevas batallas internas que los ponen al borde del precipicio, como sucedió en estas últimas horas, cuando el presidente balbuceó la necesidad de meterle la mano al bolsillo del “campo”!

Inmediatamente después de las declaraciones de Fernández, que apuntaban en esa dirección, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, negó que se vaya a intentar una suba de las retenciones, posibilidad que había quedado abierta esta mañana tras una frase del presidente Alberto Fernández en declaraciones radiales. Vía Twitter, el titular de Agricultura descartó cualquier nuevo incremento de los derechos de exportación. Al respecto, dijo que habló con el jefe de Estado, con el jefe de Gabinete Juan Manzur y la portavoz Gabriela Cerruti[2].

No es solo el contexto internacional, la crisis del régimen aviva la crisis económica incluso en esta coyuntura económica, que bastante favorable. Los capitalistas, que ven la perspectiva catastrófica del Capitalismo a nivel mundial, no están dispuestos a ceder ni un ápice de sus abultadas ganancias. En ese marco, y frente al pataleo campestre, ninguno de los partidos patronales va a ir a fondo contra sus propios jefes.

La izquierda revolucionaria debe denunciar todo esto, señalando los límites, cada vez más claros, del capitalismo vernáculo, que no podrá, aunque lo quisiera, satisfacer ninguna de las necesidades más acuciantes de la clase trabajadora y el pueblo. La burguesía, en su etapa de mayor decadencia, empujará a la miseria a cada vez más personas, mediante durísimos planes de ajuste y saqueo de los recursos, como el que están diseñando Guzmán y Alberto, de la mano de los técnicos del FMI.

A esas políticas habrá que enfrentarlas con la toda la fuerza del movimiento de masas, organizando, desde abajo, otro Argentinazo que vaya bien a fondo, echándolos a todos e imponiendo la única salida capaz de resolver las demandas insatisfechas del conjunto, un gobierno Obrero y Socialista que expropie las grandes empresas y las ponga a funcionar bajo control de sus laburantes.  



[1] https://www.pagina12.com.ar/tags/2360-alberto-fernandez

[2] https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/

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