Por ALS México, sección de la CCRI, artículo publicado en 2019
A un año de la toma de gobierno de López Obrador, la principal crisis que ha tenido que enfrentar esta administración sin duda ha sido la de inseguridad y violencia. En una racha de pocos meses se han suscitado eventos violentos por parte del crimen organizado, de entre los que destacan una emboscada a la policía estatal de Michoacán (1), la derrota de las fuerzas armadas al pretender capturar a uno de los hijos del Chapo Guzmán en Culiacán (2); el secuestro y asesinato de trabajadores junto con quema de vehículos en múltiples ciudades de Chihuahua (3); el asesinato de varios miembros de la familia Le Barón en Sonora (4); narco-bloqueos en Nuevo Laredo(5), un atentado múltiple en Villa Unión, Coahuila (6).
En el marco de todos estos acontecimientos, varios políticos en los Estados Unidos, incluyendo al presidente Donald Trump, han manifestado su intención de catalogar de manera oficial al narco mexicano como organizaciones terroristas, presionado por intervenir militarmente dentro de territorio mexicano (7), y en los medios de comunicación se ha dado voz a muchos sectores oportunistas de derecha que buscan generar confusión y ganar terreno político ante estos hechos. Consideramos que para poder hacer una crítica certera sobre la crisis de seguridad que vive el país en estas fechas, requerimos un análisis de la estrategia de seguridad de la 4T, partiendo de la relación que tiene el gobierno mexicano, la burguesía y el gobierno estadounidense con el narcotráfico. (Leer todo)

Comentarios
Publicar un comentario