Impuesto a la renta "inesperada" ¿El FMI Nacional y Popular?

Por Damián Quevedo

El Fondo Monetario Internacional está promoviendo el cobro de un impuesto extraordinario para algunos capitales. No casualmente, esta es la línea que lleva adelante el gobierno nacional, una política aplaudida por todo el progresismo que no le hace ni cosquillas a la burguesía, de conjunto.  

En línea con el gravamen a la "renta inesperada" que el ministro Martín Guzmán prepara para mandar al Congreso, el Fondo Monetario Internacional (FMI) también impulsa la adopción de impuestos de emergencia a las empresas con "beneficios excesivos" para financiar las ayudas a los sectores más afectados por las consecuencias de la pandemia[1] 

Este tipo de impuestos, o como pretenda llamárselos, no significa casi ninguna afectación a las ganancias de las empresas, ni, muchos una “redistribución” de la riqueza producida socialmente, en beneficio de las clases subalternas. En nuestro caso, cualquier medida de estas características resultará anulada por la inflación y, para quienes exportan, este "aporte extraordinario" -que se paga en pesos- terminará siendo compensado por el ingreso de dólares. 

La promoción de todo esto, por parte del gobierno que efectuó una reforma jubilatoria regresiva, que pactó con los burócratas sindicales salarios por detrás de la inflación, que prepara un tarifazo y es el ejecutor del plan de ajuste del FMI, es, más que demagogia, una verdadera muestra de cinismo. 

Tanto el FMI como el gobierno hablan de “ganancias extraordinarias”, aunque los capitalistas siempre las tienen, particularmente en las ramas de la producción que están en ascenso, como es el caso del extractivismo o la siembra de soja. Eso es lo que Marx llamaba renta diferencial, que este gobierno parece haber descubierto ahora y se la atribuye a la "pandemia".  

Los socialistas no solo luchamos contra estas "ganancias extraordinarias", sino contra la raíz de estas, que es el capitalismo, razón por la cual denunciamos esta nueva farsa, señalando que la clase obrera debe luchar para elevar sus salarios muy por encima de la inflación. Sin embargo, siempre insistimos en que, cualquier mejora conquistada en esta sociedad, se terminará perdiendo si no se acaba con el Capitalismo, que para sobrevivir debe avanzar constantemente contra los salarios y los niveles de vida de las mayorías.    

La clase obrera no debe pelear solo por mejoras parciales, también debe encarar una lucha política, aspirando a conquistar el poder, de manera de construir una sociedad más justa, una sociedad de carácter Socialista, asentada en los órganos democráticos de decisión del movimiento de masas, sus asambleas, coordinadoras y demás.

 


[1] Página12  18/04/2022

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