Por Juan Giglio
El intendente progre de Morón -Lucas Ghi, del Frente de
Todos- salió a debatir con dirigentes de la oposición burguesa, que criticaron sus políticas “permisivas” para con las drogas. Es que, este
personaje, proveniente de Nuevo Encuentro -el partido del ex PC Martín
Sabatella- organizó una campaña para incentivar el “consumo
responsable” de las sustancias que afectan al sistema nervioso central.
Aclaramos que nada
tenemos que ver con los críticos del intendente Ghi, que defienden
políticas represivas o prohibitivas. Los y las socialistas estamos en contra de
la persecución y penalización hacia quienes consumen, ya que la
represión, que se impone centralmente sobre la clase obrera y el pueblo, en los hechos termina alentando el consumo de drogas, como sucedió,
solo para tomar un ejemplo, con la “ley seca” de los Estados Unidos, cuando se prohibió la venta de bebidas alcohólicas.
Lo de Ghi y compañía no es
más que demagogia, que poco sirve para sacar a los pibes y las pibas de las adicciones. Es que el “diálogo empático” que proponen
estos progres que gestionan el aparato estatal capitalista, es poco creíble
para la mayoría de la juventud, que cotidianamente es reprimida por las fuerzas
represivas del Estado, cuyas instituciones no han sido organizadas
para defender a los y las de abajo, sino a los y las capitalistas.
Los “narcos”, que venden la droga de manera ilegal, y quienes la distribuyen legalmente desde las farmacias
y laboratorios, son empresarios, por lo tanto forman parte de las mismas
clases que tienen el dominio del Estado, al que poco le interesa la salud de la clase trabajadora y el pueblo pobre. Entonces, de poco
sirve que sus funcionarios brinden “información para prevenir y ayudar a
combatir los excesos…”, como explica el pasquín del progresismo, Página 12, en
una nota del 27 de abril.
En ese artículo, el intendente moronense dice que es necesario “hablar e interpelar al consumidor, dialogar…” ¿Cómo pueden dialogar quienes forman parte de la banda que gobierna para enriquecer a los capitalistas, como los que lucran con las drogas? ¡El negocio que más creció durante la "pandemia" fue, todo el mundo lo sabe, el de los laboratorios, grandes responsables de envenenar a millones a lo largo y a lo ancho del planeta, vendiendo todo tipo de porquerías!
¿Cómo pueden interpelar a la juventud, aquellos y aquellas que integran una pandilla de gangsters que promueven y subsidian este tipo de negocios, de los cuales reciben enormes cantidades de coimas, que les sirven para enriquecerse? Esta gente, que es vista por la juventud como una gavilla que gobierna para unos pocos y para ellos mismos, nada puede hacer con la salud de los y las jóvenes de los sectores más empobrecidos de la población, que cada vez le cree menos.
Solo las organizaciones obreras y populares pueden hacer algo al respecto, alentando la auto organización de la juventud, para que, desde esos espacios se enfrente de manera consecuente a este tipo de flagelos. Para eso, lo primero que se debe hacer es denunciar a los principales responsables de que existan la adicciones, que son quienes lucran con ese fabuloso mercado "cautivo" conformado por millones personas que consumen de manera enfermiza.
Repudiamos las declaraciones del intendente de Morón
Artículo publicado por CS el 26 de abril
En las últimas horas, comenzó a circular en las redes
sociales la imagen de un folleto que fue repartido por la
Dirección de Políticas para Juventudes de la intendencia de Morón y en el
que se sugiere sobre el consumo responsable de
drogas. “Cocaína/pastillas: andá de a poco y despacio, tomá poquito para
ver cómo reacciona tu cuerpo… (La Nación, 25 de abril)
Al hablar de la marihuana, en el folleto se aconseja que
“si vas a consumir” sea “mejor flores” que “prensado”, mientras que se
recomienda obtener esta sustancia a través de “fuentes confiables”. La guía
tiene incluidos los contactos telefónicos de la Secretaría de Políticas
Integrales sobre Drogas de la Nación (Sedronar), del SAME y del CPA de Morón. (LN,
25 de abril)
Los dirigentes de Cambiemos aprovecharon la ocasión para
pegarle al intendente “progre” de Morón, como el ex jefe comunal de ese
distrito, Ramiro Tagliaferro, quien, según indica la misma fuente, dijo: Yo
quiero un Estado que les enseñe a nuestros hijos que la cocaína destruye vidas
y familias, no cómo consumirla.
¡Hipócritas! Ni a los oficialistas ni los opositores les
interesa enfrentar en serio a ese gran negocio que es la venta de sustancias
-legales e ilegales- que provocan que enferman y matan a miles, especialmente
dentro de las filas de la clase obrera y los sectores más pobres. ¡No les
interesa combatir al narcotráfico, sino hacer demagogia, porque son parte de un
sistema que está metido hasta el cuello con ese negocio!
Como todo lo que se produce dentro del capitalismo, las
drogas son mercancías que proveen fabulosas ganancias a sus grandes dueños. Por
esto, desde que existe este sistema, basado en la ganancia de unos pocos a
costa del sufrimiento de las mayorías, hay empresarios que lucran con la venta
de estos productos, comercializándolos a través de sus dealers o desde las
farmacias y otros negocios, que funcionan a cara descubierta.
En ese sentido, son las drogas legales las que provocan más
problemas, como el alcohol, el cigarrillo o las pastillas, que se ofrecen en el
mercado sin prácticamente ninguna traba. Además de negocio, la droga es una
herramienta política que los capitalistas utilizan para “mojarle la pólvora” a
la rebeldía juvenil, ya que los y las de arriba prefieren contar con miles de
pibes estupidizados por el consumo, que a una multitud de luchadores, activos y
convencidos.
Por estas razones no se puede educar a nuestros jóvenes con
las viejas recetas del “miedo” ni, mucho menos, con las “nuevas”, como las que
utilizan el intendente de Morón y sus secuaces. En vez de recomendarles que
consuman “poco” o de “manera razonable”, hay que ganarlos para que encaren el
único combate coherente y eficaz contra el gran promotor de este negocio de la
muerte, que es el Capitalismo.
Para eso hay que hacer lo que no quieren ni pueden hacer los
políticos patronales. ¡Explicarles que los grandes empresarios ganan fortunas
provocando adicciones, porque de esa manera cuentan con los mejores “clientes”,
aquellos que están “obligados” a consumir y, para lograrlo, son capaces de
hacer cualquier cosa, aún sin dinero para comprar!
Hay que ganarlos para que odien a sus verdugos, que en vez
de jóvenes rebeldes quieren millones de “ovejas mansas”, explicándoles que,
además, estos personajes usan los estimulantes como uno de los principales
"combustibles” de la flexibilidad laboral, ya que la cocaína mantiene
activos y despiertos a los obreros que trabajan en las peores condiciones, como
los choferes que deben conducir durante largas jornadas de viaje.
Estos trabajadores son, para la burguesía, “material
descartable”, porque después de algunos años de súper explotación, consumiendo
de manera abusiva esas sustancias, terminan enfermándose o muriendo. Hay que
seguir el camino de los y las socialistas del siglo pasado, que enfrentaban al
alcoholismo obrero, promovido por los gobiernos y los empresarios para destruir
y neutralizar las mentes proletarias rebeldes.
Los/as agentes del capitalismo educan a generaciones de pibes y pibas para que agachen la cabeza y se terminen adaptando a este sistema decadente y explotador. Los y las socialistas no podemos ser neutrales frente a esta verdadera guerra por la consciencia y la salud de los pibes y las pibas, tenemos que ubicarnos en la primera línea de la lucha por la liberación, tanto de sus mentes como de sus cuerpos, sino seremos cómplices del sistema.

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