Un nuevo punto de inflexión en la invasión rusa de
Ucrania
Por Medina Gunić, Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, 25 de febrero de 2022, www.thecommunists.net
Con el inicio de la invasión de Rusia en Ucrania, hemos denunciado este ataque imperialista, aunque manteniendo una posición derrotista al rechazar claramente cualquier postura de defensa del gobierno títere pro-OTAN de Zelensky, exigiendo su derrocamiento, justo cuando rogaba, y continúa haciendo, al imperialismo occidental que vaya a rescatarlo. Curiosamente, el cálculo del débil gobierno ucraniano parece fallado por completo, ya que ni la OTAN ni la Unión Europea, mucho menos Estados Unidos, han intervenido en ese sentido, de manera significativa.
Las denuncias verbales de los imperialistas occidentales siguen como siempre, más allá de las sanciones económicas que impusieron, que son comparativamente leves y no representan ninguna amenaza grave para el imperialismo ruso. Mientras tanto, el ejército de Rusia avanza hacia Kiev a un ritmo vertiginoso.
Desde la CCRI hemos dicho que “Apoyamos la lucha por una Ucrania independiente. Por lo tanto, apoyamos al pueblo ucraniano que resiste la invasión rusa. Tal lucha debe ser independiente del imperialismo occidental. (…) Enviamos nuestros más cordiales saludos a los heroicos socialistas de Ucrania que luchan contra la invasión rusa sin prestar ningún apoyo a los imperialistas de la OTAN ni a su régimen títere de Zelensky. Asimismo, saludamos a los valientes socialistas en Rusia que se oponen a Putin el carnicero y sus guerras reaccionarias”. (1)
Ahora, surge la siguiente pregunta: ¿Hasta qué punto esta guerra sigue manteniendo el carácter de un conflicto inter-imperialista en el que el gobierno ucraniano actúa, esencialmente, como un títere o un representante de las potencias occidentales? Cada vez es más evidente que la OTAN no utilizan al régimen de Kiev para atacar, de manera severa, a Rusia, aunque Zelensky y su gabinete de cobardes lo piden a gritos. ¡Por ahora, los imperialistas occidentales se niegan a apoyarlo!
En ese contexto, lo que sí resulta vigente y evidente, es que la invasión se trata de una agresión -contra Ucrania, un país semi-colonial- por parte de un país -Rusia- de carácter imperialista. Si bien la situación podría volver a cambiar rápidamente, en las actuales circunstancias la defensa de Ucrania contra la ocupación militar por parte de una potencia imperialista, se convierte, por lo menos por ahora, en una consigna o eslogan crucial.
Los auténticos socialistas deben continuar denunciando contra cualquier injerencia por parte de la OTAN, EE. UU. y la UE en este conflicto, razón por la cual decimos explícitamente a todos los combatientes ucranianos, que la única manera de luchar consecuentemente contra Rusia, es mantenerse alejados de la OTAN y los gobiernos imperialistas de Estados Unidos y la Unión Europea. Tal como están desarrollándose las cosas, debemos tener en cuenta que una interferencia importante de la OTAN pareciera no ocurrir, una realidad que está cambiando la principal característica de la guerra, que comenzó como invasión inter-imperialista contra un país semi-colonial liderado por un régimen títere de las potencias occidentales.
Sin embargo, los imperialistas occidentales no recogieron el guante, sino que retrocedieron y se limitaron a implementar sanciones económicas y financieras no muy severas. Como resultado, la guerra en Ucrania -insistimos, en la actual coyuntura- ya no es tanto un conflicto entre potencias, sino, cada vez más, una invasión imperialista sobre un país semi-colonial dirigido por un gobierno burgués cobarde que quiere ser un títere del imperialismo occidental, al que este lo abandona.
Es absolutamente característico del carácter completamente burgués y cobarde del gobierno de Zelensky, su negativa -hasta el último momento- de organizar el armamento de las masas populares, de manera de encarar una guerra de liberación nacional. Por eso, recién ahora, en su desesperación y cuando el ejército ruso ya ha llegado a Kiev, empieza a hacerlo. Sin embargo, no es para nada consecuente, ya que como es un títere, este gobierno, sale a reclamar por un nuevo amo, diciéndole a Rusia -a través de una oferta anunciada por el asesor Mykhaylo Podolyak- que Ucrania dejará de intentar convertirse en miembro de la OTAN y que está dispuesta a negociar la paz con Rusia para convertirse en un país neutral.
Putin es lo suficientemente inteligente como para aceptar rápidamente esta oferta sin aprovechar la oportunidad de conquistar más territorios ucranianos mediante una invasión a gran escala. Además, el gobierno actual podría quedar bajo el control de Rusia, estableciéndose como pro-ruso. Al mismo tiempo, la invasión, que Putin no desea desmontar, sirvió para que la Rusia imperialista avergonzara con éxito a la Unión Europea imperialista, la OTAN y, en menor grado, a Estados Unidos, todo ello con un esfuerzo y costos modestos.
Los auténticos socialistas debemos proponer el derrocamiento del cobarde gobierno de Zelensky, proponiendo la formación de milicias populares que deben ser no solo el instrumento para avanzar en ese sentido, sino además para establecer un gobierno obrero y, obviamente, el único instrumento capaz de evitar una derrota en esta guerra. Mientras agitamos esta perspectiva, defendemos incondicionalmente a Ucrania contra la invasión rusa y, en Rusia, la derrota de “su” ejército junto con la de del gobierno imperialista. Al mismo tiempo, nos oponemos a todas las sanciones de los imperialistas occidentales, ya sean militares, económicas o políticas. (2)
No parece probable, pero si la situación vuelve a cambiar de manera que la interferencia imperialista occidental se convierta en una parte central de esta guerra, los auténticos socialistas tendremos que cambiar la caracterización del carácter de esta guerra, agitando nuevamente una postura derrotista para con todos los bandos en disputa.
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