El reconocimiento de Putin de las “repúblicas” de Donbass: una gran escalada en el conflicto inter-imperialista entre la OTAN y Rusia
Declaración de
emergencia de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI, 21 de
febrero de 2022 www.thecommunists.net
Texto realizado de manera conjunta, por la Oficina Internacional de la CCRI y
los compañeros de la CCRI de Rusia
1. Después de
varios días de enfrentamientos militares en el este de Ucrania, el presidente
de Rusia, Putin, reconoció oficialmente hoy a las dos "Repúblicas" de
Donbass como "estados independientes". Estos territorios ya han sido
controlados efectivamente por Moscú desde la guerra civil en 2014. Putin y los
dos líderes de esa región firmaron un “tratado de amistad y ayuda mutua” formal,
frente a una cámara en vivo. Este tratado significa efectivamente, entre otras
cosas, que Rusia promete apoyo militar a estas “Repúblicas”.
2. La decisión de
Putin representa una importante escalada del conflicto en Ucrania, así como de
las tensiones entre la OTAN y Rusia. Efectivamente, este paso es una
declaración de guerra contra Ucrania, más aún cuando ambas
"Repúblicas" de Donbass reclaman oficialmente más territorios en el
este de Ucrania que actualmente están bajo el control del gobierno de Kiev.
3. La Corriente
Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI, denuncia sin reservas la decisión
de Putin, porque en los hechos representa una agresión rusa contra Ucrania y un
avance en la política expansionista de esa Gran Potencia, destinada a robar y
ocupar una parte del territorio de Ucrania. Nos oponemos incondicionalmente a
tal agresión.
4. La decisión de
Moscú de reconocer formalmente a las dos “Repúblicas” de Donbass como “Estados
independientes” es básicamente el resultado de dos acontecimientos. Primero,
refleja el deseo del imperialismo ruso de expandir su esfera de influencia (un
proceso que se ha acelerado desde la guerra contra Georgia en 2008). En segundo
lugar, Putin no logró obtener ninguna concesión significativa de la OTAN en las
negociaciones de las últimas semanas y en las que exigió “garantías de
seguridad”.
5. Estas
negociaciones se llevan a cabo en el contexto de la aceleración de la rivalidad
entre las Grandes Potencias imperialistas -EE.UU., China, la Unión Europea,
Rusia y Japón- en el actual período de decadencia capitalista. A partir de la
década de 1990, la OTAN hizo retroceder a Rusia paso a paso y expandió su
influencia en Europa del Este. Sin embargo, este proceso cambió en 2008-10.
Desde entonces, EE. UU., la hegemonía absoluta, que tuvo durante un largo
período, declinó (dramáticamente manifestada en la histórica derrota de EE. UU.
en Afganistán en agosto de 2021). Al mismo tiempo, China surgió como una Gran
Potencia imperialista y Rusia comenzó a expandir su influencia. En este
contexto, el régimen de Putin siente que ahora tiene la oportunidad de hacer
retroceder a la OTAN. Como parte de este proceso, espera poner a Ucrania bajo
su control o, al menos, transformarla en un “estado tapón” neutral. Además,
Moscú espera abrir una brecha entre Estados Unidos y sus aliados europeos.
6. Es muy
probable que el reconocimiento formal de Moscú de las dos “Repúblicas” provoque
una nueva guerra en Ucrania, que sería una agresión contra Ucrania y tendría el
carácter de guerra imperialista, librada bajo el pretexto chovinista de la Gran
Rusia. En este conflicto, las milicias de Donbass estarán respaldadas por las
fuerzas armadas rusas, mientras que el ejército ucraniano recibirá un apoyo
masivo del poder imperialista occidental.
7. Asimismo, es
muy probable que la decisión de Putin sea utilizada por las potencias
imperialistas occidentales como pretexto para imponer sanciones financieras y
económicas masivas contra Rusia. Esto, a su vez, podría provocar contra-sanciones
por parte de Rusia que podrían afectar sus exportaciones de energía a Europa.
Como explicamos en el pasado, Rusia ya comenzó a utilizar su monopolio
energético en otoño de 2021 para fortalecer sus posiciones de negociación.
Todas estas medidas representan una especie de guerra económica. Está claro que
tal escalada de tensiones tendría enormes consecuencias disruptivas para el
orden político mundial, así como para la economía mundial capitalista.
8. Como
explicamos en declaraciones anteriores, nuestra corriente caracteriza a ambos
campos, la OTAN y Rusia, como imperialistas. El gobierno ucraniano y el
liderazgo de las “Repúblicas” de Donbass no son más que representantes de las
Grandes Potencias. Esto se ha revelado una vez más en las últimas semanas, cuando
Zelensky y los líderes de Donbass no jugaron ningún papel en las negociaciones
entre la OTAN y Rusia. Sin embargo, no excluye que el pueblo ucraniano tenga
una preocupación legítima contra Rusia y su política imperialista que niega su
existencia como nación independiente.
9. Por lo tanto,
caracterizamos las tensiones actuales entre la OTAN y Rusia respectivamente
entre sus representantes como un conflicto inter-imperialista, en el cual los
socialistas tienen que oponerse a ambos lados, que son igualmente
reaccionarios. Por supuesto, ni Ucrania ni las “Repúblicas” de Donbass son
fuerzas imperialistas en sí mismas. Sin embargo, ambos actúan durante mucho
tiempo como marionetas de sus amos imperialistas. Por lo tanto, es ilegítimo
que los socialistas apoyen a cualquiera de estas fuerzas.
10. La CCRI
defiende la política de derrotismo revolucionario contra la OTAN y el
imperialismo ruso, así como contra sus respectivos representantes en Ucrania.
Decimos: “¡El principal enemigo está en casa!”. La tarea de los socialistas hoy
es oponerse a la propaganda chovinista y belicista de todos lados. También
necesitan denunciar todas las formas de guerra económica de las grandes
potencias imperialistas.
11. Asimismo, los
socialistas deben librar una guerra política contra todas las variaciones de la
política social-imperialista de las llamadas fuerzas de “izquierda”, como,
entre otras, la KPRF estalinista en Rusia (y sus aliados internacionales). Fue
esta organización la que presentó el proyecto de ley en la Duma Estatal,
proponiendo el reconocimiento formal de las llamadas “Repúblicas” de Donbass.
Otro ejemplo de social-imperialismo es el senador Bernie Sanders y sus aliados,
que apoyan a la Administración Biden contra “Putin y su pandilla de oligarcas”.
Otros son el “Partido de la Izquierda Europea” socialdemócrata y ex-estalinista
(por ejemplo, LINKE en Alemania, PCF en Francia, IU y PCE en España) que
propone a los gobiernos de la UE que “Europa debe desarrollar una actitud
geopolítica independiente”. Su partido español es actualmente integrante del gobierno,
que conduce un estado miembro de la OTAN.
12. Como
explicamos en declaraciones anteriores, la CCRI defiende el derecho a la libre
determinación nacional del pueblo ucraniano. Esto significa el derecho a tener
un estado independiente y a oponerse a cualquier negación de la existencia de
la nación ucraniana. También defendemos este derecho para las minorías
nacionales dentro de Ucrania, incluida la población de habla rusa. Sin embargo,
el conflicto actual no representa una lucha por el derecho a la
autodeterminación nacional de ningún lado. Las “Repúblicas” de Donbass no
defienden el derecho a la autodeterminación nacional, sino la posibilidad de convertirse
en colonia del imperialismo ruso. Mientras tanto, el gobierno de Zelensky presiona
para contar cdon su “derecho” a convertirse en miembro de las alianzas
imperialistas de la OTAN y la UE, actuando como un títere de Washington y
Bruselas. Es cierto que la OTAN reconoce formalmente al pueblo ucraniano como
una nación separada. Sin embargo, sería un trágico error confiar en las
potencias occidentales. Dichos gobiernos ven al pueblo ucraniano solo como una
moneda de cambio con Rusia. Están dispuestos a dejar de apoyar a Ucrania para
llegar a un acuerdo favorable con Moscú. ¡La CCRI enfatiza que el derecho a la
autodeterminación nacional solo puede lograrse en la lucha contra todas las
Grandes Potencias y no como apoderados imperialistas! ¡La única forma de
realizar el derecho a la autodeterminación nacional, tanto del pueblo ucraniano
como de otros, es una Ucrania independiente y socialista!
13. Nos oponemos
a la agresión rusa y, por lo tanto, defendemos el derecho del pueblo ucraniano
a la autodefensa como pueblo oprimido. Pero tal autodefensa es imposible bajo
el régimen títere de Zelensky. El único camino a seguir es derrocar a este
gobierno proxy pro-occidental y abrir el camino para una auténtica lucha de
liberación nacional que sea independiente de todas las grandes potencias.
14. En esta hora difícil de belicismo y tensiones explosivas entre las Grandes Potencias, la CCRI llama a los socialistas a unir fuerzas sobre la base de un programa internacionalista y antiimperialista. ¡Construyamos juntos un Partido Mundial Revolucionario que luche contra todas las Grandes Potencias y por la liberación de la clase obrera internacional y los pueblos oprimidos a través de una revolución socialista internacional!
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