Por Juan Giglio
Estamos a pocos días de conmemorar lo que fue una gran victoria de la lucha por la defensa de las libertades democráticas, la liberación de nuestro camarada, Carlos Olivera, cuando el 29 de febrero de 2012 la justicia de Lomas de Zamora determinar su libertad, absolviéndolo de los delitos de “Tentativa de Homicidio Agravado y Compulsión Asociativa”. Días después, Carlos salió de la cárcel de Melchor Romero en donde estaba detenido.
En diciembre de 2009, él y otros compañeros del SITRAIC -Sindicato de los Trabajadores de la Construcción y Afines- realizaban una asamblea con los trabajadores de una obra de Lomas de Zamora, cuando fueron atacados brutalmente por una patota enviada por la UOCRA, compuesta por más de 40 personas armadas hasta los dientes.
Esta banda, que actuaba en total y absoluta complicidad con el gobierno kirchnerista y estaba dirigida por matones a sueldo del Secretario General de la UOCRA, Gerardo Martínez, hirió a varios obreros, entre ellos a nuestro camarada, a quien después de acorralarlo dentro de un banco cercano al lugar, lo acuchillaron y golpearon salvajemente, produciéndole heridas en la cabeza y distintas partes del cuerpo.
Cuando arribó la policía, en vez de detener a los agresores apresó a Carlos, quien fue detenido en la comisaría tercera de Temperley. Luego de esto le montaron una causa “trucha” acusándolo de “intento de homicidio”, una mentira cuyo objetivo fue cubrirle las espaldas a Gerardo Martínez y amedrentar a los obreros del nuevo sindicato.
Desde ese momento Carlos -quien tenía 48 años- perdió 20 kilos por mala alimentación, pasó cuatro meses Sierra Chica y tres en Olmos. Luego fue trasladado a la cárcel de Alvear -a más de 300 kilómetros de CABA- donde estuvo alojado varios meses. Después de varias movilizaciones se consiguió su traslado al penal de Melchor Romero, cerca de La Plata, donde se incorporó a Convergencia Socialista.
La liberación de Carlos, luego de más de dos años de injusta detención, significó un enorme triunfo de la movilización obrera y popular que abarcó todos los días del juicio y un duro golpe al accionar patoteril del jefe de la UOCRA y ex agente de la dictadura militar, Gerardo Martínez, quien continúa conduciendo la UOCRA, apoyándose en el accionar de bandas de pistoleros que impiden la expresión democrática de las bases. Martínez, no casualmente, es uno de los principales sostenedores del actual gobierno.
Comentarios
Publicar un comentario