Por Damián Quevedo
A poco de un posible, aunque poco probable default, las
peleas en el Frente de Todos ya casi no llaman la atención de la sociedad. Hay
un elemento nuevo en esta telenovela, el llamado de algunos kirchneristas y de
la Cristina Fernández a un eventual default, por supuesto temporal con el
argumento de que tendría que llevarse adelante una investigación sobre la deuda
contraída por el gobierno anterior.
Algunos kirchneristas y sobre todo "la jefa",
actúan como Donald Trump luego de las elecciones, haciendo gestos y amagues de
patear el tablero, pero sin quemar las naves. ¡El kirchnerismo, desde sus
orígenes, se caracterizó por las declaraciones grandilocuentes en un sentido y
las acciones en sentido contrario!
La realidad es que Cristina actúa como oposición, pero es
parte del Poder Ejecutivo, tal es la crisis que atraviesa al gobierno, cuyo
vocero oficial, el representante de los caudillos provinciales y municipales,
afirmó que el gobierno cumplirá con los pagos.
En vísperas de un vencimiento de USD 731 millones con el
Fondo Monetario Internacional (FMI) y en medio de las declaraciones de
referentes kirchneristas que repiten el discurso de CFK, el jefe de Gabinete,
Juan Manzur, salió a aclarar este jueves que en el Gobierno “hay decisión
política y vocación de pagar”. El dirigente tucumano encabezó un acto junto
al ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, realizado en la localidad
bonaerense de Escobar, donde inauguraron obras viales.
Lo que el kirchnerismo lee de la situación política, es que
ya sea con default o pagando los vencimientos, la crisis económica seguirá
agravándose y quieren evitar el costo político de conducir el Titanic, que
marcha irremediablemente hacia un témpano de proporciones gigantescas. Justo en
el día previo a un vencimiento clave de la deuda, las reservas internacionales
del Banco Central sufrieron un duro golpe, al registrar pérdidas superiores a
los u$s350 millones, llegando a su menor nivel en cinco años.
La mayoría de los sindicatos ya están hablando de una
inflación del 50% y ese sería el número a discutir en las próximas paritarias, que
puede debilitar la primera herramienta de ajuste, que es la inflación. Recién
atravesamos el primer mes del año y la crisis tiene dimensiones similares a las
peores, pero no es por la llamada pandemia o por la herencia macrista, es el Capitalismo
que defienden todos, oficialistas y opositores patronales.
La izquierda debe intervenir en esta crisis, no sólo planteando, dentro del congreso y en las calles, el rechazo al acuerdo y al pago de la deuda, sino la imposibilidad de salir de esta situación dentro de los márgenes del Sistema Capitalista. Debe convocar a movilizarse contra el pago, pero sobre todo contra el Plan de Ajuste, promoviendo un nuevo Argentinazo para derrotarlo, una acción contundente que debe servir para imponer una salida de fondo, la que vendrá de la mano de un gobierno obrero y popular que se plantee construir una sociedad Socialista.
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