¡Ni la OTAN ni Rusia! ¡Fuera potencias imperialistas de Ucrania!


¡Ningún apoyo al campo imperialista ni a sus representantes en Ucrania y Donbass! ¡Unir a los trabajadores y oprimidos por una lucha independiente por la liberación! 

Declaración del CCRI Rusia y la Oficina Internacional del Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, 25 de enero de 2022, www.thecommunists.net y www.vk.com/rcit1917  

1. Las tensiones entre Rusia y la OTAN se aceleran día a día. Rusia ha acumulado más de 100.000 tropas y armamento en la frontera con Ucrania y estacionado tropas en Bielorrusia. El régimen de Putin amenaza, en los hechos, con invadir Ucrania, de una forma u otra, para “apoyar” a sus aliados en las regiones denominadas Donetsk y República Popular de Luhansk.  

2. La OTAN ya ha estacionado un número considerable de tropas en los países vecinos de Rusia. Actualmente hay alrededor de 4.000 soldados estadounidenses, otros 1.000 de la OTAN en Polonia y alrededor de 4.000 de estos últimos en los Estados bálticos. Además, hay más de 150 “asesores militares” estadounidenses desplegados en Ucrania. El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, amenazó en una entrevista reciente: “La propia OTAN continuará reforzándose de manera significativa si Rusia comete nuevos actos de agresión. Todo eso está sobre la mesa. (…) De hecho, vamos a aumentar la presencia de tropas en Polonia, en Rumania, etcétera, si de hecho él [Putin, Ed.] se mueve”.

3. El trasfondo objetivo de esta escalada es la aceleración de la rivalidad entre las Grandes Potencias imperialistas (EE.UU., China, la UE, Rusia y Japón) en el actual período de decadencia capitalista. Desde la década de 1990, la OTAN ha hecho retroceder a Rusia paso a paso, ampliando su influencia en Europa del Este. Sin embargo, con el ascenso de China como Gran Potencia y el rápido declive del imperialismo occidental (reflejado en la histórica derrota de EE.UU. en Afganistán o su impotencia ante el levantamiento popular en Kazajstán), el régimen de Putin siente que se le presenta una oportunidad para revertir este desarrollo y hacer retroceder a la OTAN. Como parte de este proceso, espera poner a Ucrania bajo su control o, al menos, transformarla en un “estado tapón” neutral que le sirva a Moscú para abrir una brecha entre Estados Unidos y sus aliados europeos. Las negociaciones entre representantes de Rusia y EE.UU., incluida una reunión entre Blinken y su homólogo ruso, el ministro de Relaciones Exteriores, Sergey Lavrov, el 21 de enero, no produjeron resultados. El Departamento de Estado ordenó a las familias de todo el personal estadounidense en la Embajada yanqui en Ucrania que abandonen el país en medio de mayores temores de una invasión rusa.  

4. Nos parece que ninguno de los bandos buscaba inicialmente la guerra. Ambas partes vieron sus maniobras y amenazas militares como medios tácticos para promover sus intereses en el campo diplomático. Inicialmente, los gobiernos occidentales no estaban interesados ​​en una escalada, ya que EE.UU. centra su estrategia global en contener a su rival chino y, en ese marco, Europa occidental -por sí sola- no tiene medios para librar una guerra con Rusia. Además, la Unión Europea está interesada en mantener relaciones estables con Rusia dada su dependencia de petróleo y gas para con esta potencia.

5. Sin embargo, el hecho de no alcanzar ningún compromiso entre las partes, aumentó las apuestas, lo cual vuelve cada vez más difícil para cualquiera de las partes retirarse sin una gran pérdida de prestigio. Tal humillación pública podría resultar en una crisis interna masiva de los gobiernos involucrados. Por lo tanto, el riesgo de una "pequeña guerra" -para evitar tal derrota política- se ha incrementado sustancialmente. Sin embargo, tal “pequeña guerra” fácilmente podría resultar en una gran guerra dado el arsenal militar de las Grandes Potencias involucradas.

6. La Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI, y sus camaradas de Rusia denuncian enérgicamente el belicismo reaccionario en ambos lados, asumiendo que, para los socialistas, no existe un bando progresivo al que haya que apoyar. Tanto la OTAN como Rusia representan grandes potencias imperialistas que compiten entre sí para aumentar sus esferas de influencia a costa de sus rivales. Los socialistas que operan en ambos campos tienen que denunciar las campañas chovinistas y el belicismo de sus respectivos gobiernos, librando una lucha contra las ideologías imperialistas, como la supuesta superioridad de la “democracia liberal” o el mito del “Russkij Mir” (“Mundo Ruso”). Desde la CCRI bregamos por la disolución de todas las alianzas militares imperialistas como la OTAN, así como la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) dominada por Rusia. ¡Los socialistas deben adoptar una postura independiente e internacionalista contra todas las grandes potencias, es decir, oponerse a la guerra sin prestar apoyo a ninguno de los campos imperialistas!

7. Ni el gobierno burgués de Ucrania -un país capitalista semicolonial- ni las direcciones de las “Repúblicas” de Donbass representan una fuerza independiente. Desde la guerra civil de 2014, uno es representante del imperialismo occidental, mientras que el otro trabaja al servicio del imperialismo ruso. Por lo tanto, una guerra entre las fuerzas armadas de Ucrania y Rusia, apoyada por sus proxies del Donbass, tendría un carácter reaccionario.  

8. Los socialistas necesitan combinar su oposición intransigente hacia todos los campos imperialistas, con una política de apoyo a las luchas de los pueblos oprimidos que luchan contra cualquiera de estas potencias. La CCRI siempre ha apoyado la heroica lucha de liberación del pueblo checheno contra la opresión de Rusia, como así también el reciente levantamiento de los trabajadores y el pueblo pobre de Kazajstán, que fueron aplastados por las fuerzas de seguridad del régimen con la ayuda de las tropas rusas/CSTO. Asimismo, apoyamos el derecho a la autodeterminación nacional, tanto del pueblo ucraniano como de la parte rusófila de la población del Este de este país. Sin embargo, no brindamos ningún apoyo a las fuerzas que esperan utilizar a las fuerzas rusas u occidentales para su propio beneficio, porque, objetivamente, solo sirven para los objetivos imperialistas de estas potencias. León Trotsky, el líder de la Cuarta Internacional, señaló en la década de 1930, que Hitler explotaba la situación de las minorías alemanas -que sufrían la opresión en otros países, debido al humillante Tratado de Versalles de 1919- como pretexto para perseguir los objetivos imperialistas de la Alemania nazi. Putin, el gendarme de Eurasia, despliega una demagogia similar, presentándose como el salvador de los rusos en los estados postsoviéticos. De hecho, el slogan “Russkij Mir” es solo un pretexto para que Moscú logre un mejor trato con Occidente, pero también para desviar y pacificar a la oposición interna.

9. Partiendo de ese enfoque internacionalista y antiimperialista, la CCRI también ha apoyado la lucha del movimiento Black Lives Matter en EEUU, del pueblo afgano contra los ocupantes de la OTAN (hasta agosto de 2021) o del pueblo catalán contra los Estado Español. Hemos hecho esto, aunque siempre diciéndoles a los activistas de los movimientos de liberación nacional, que no deben aliarse con ninguna de las grandes potencias o sectores burgueses en pugna. ¡El único camino a seguir es la lucha de liberación independiente y la unidad de los trabajadores y oprimidos de todos los países!  

10. Denunciamos enérgicamente a los autodenominados partidos “socialistas” que abiertamente o encubiertamente apoyan a uno u otro campo imperialista. Los diputados del estalinista KPRF de Rusia, por ejemplo, han presentado una propuesta parlamentaria para reconocer formalmente la independencia de las “Repúblicas” de Donbass. Uno de los partidarios de este proyecto de ley, Alexander Borodai, un ex líder político de Donetsk, que ahora es legislador del partido gobernante Rusia Unida -pro-Putin- dijo que los separatistas buscarían a Rusia para ayudarlos a arrebatar el control de partes del territorio. que ahora están en manos de las fuerzas ucranianas. "En caso de que (las repúblicas) sean reconocidas, la guerra se convertirá en una necesidad directa". Asimismo, muchos partidos estalinistas de Oriente y Occidente han expresado su apoyo al imperialismo ruso y chino. Por otro lado, la llamada "izquierda" en los EE. UU. dentro y alrededor del Partido Demócrata (por ejemplo, el senador Bernie Sanders, el llamado "Escuadrón" en la Cámara de Representantes, las fuerzas en el DSA) sostienen a la Administración yanqui. Asimismo, hay partidos “socialistas” en Europa Occidental que, desde sus gobiernos, apoyaron o apoyan a la OTAN (como Podemos, IU y el PCE en España, SYRIZA en Grecia hasta 2019). Varios grupos de izquierda de Ucrania no logran adoptar una postura antiimperialista clara; algunos incluso intentan jugar con los intereses pro-rusos o pro-occidentales, usando una gran potencia contra la otra.

11- Convocamos a los socialistas y las socialistas consecuentes a unirse a la CCRI, para impulsar una lucha a fondo contra todas las grandes potencias, en solidaridad con las luchas de liberación de la clase obrera y los pueblos oprimidos y por el Socialismo Internacional. Tal combate requiere la creación de un nuevo Partido Revolucionario Mundial. ¡Únanse a nosotros y a nosotras para construir la CCRI!

¡Abajo el belicismo del imperialismo ruso y de la OTAN! En caso de conflictos militares: ¡ningún apoyo a ningún campo imperialista, ni a Rusia ni a Ucrania/OTAN! ¡Por la disolución tanto de la OTAN como de la CSTO! ¡No a las sanciones imperialistas! Trabajadores y Oprimidos ¡Uníos contra las Grandes Potencias de Oriente y Occidente!

Volver a página principal

Comentarios