¡Abajo el co-gobierno de los Fernández con el FMI!

Por Juan Giglio

Luego de que, desde el “núcleo duro” del kirchnerismo, se agitara la posibilidad del default, el gobierno terminó firmando un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, reconociendo la legitimidad de lo pactado por Mauricio Macri. ¡Queda cada vez más claro que los "nacionales y populares" que están al frente del Estado nacional, son cipayos, por lo tanto incapaces de dar un solo paso hacia la cada vez más necesaria liberación del país de la dependencia externa!

De acá en más existirá un verdadero “co-gobierno” entre los funcionarios del PJ y los del FMI, que cada tres meses desembarcarán para “monitorear” el cumplimiento de lo firmado. En ese sentido, la plata prometida -no para crecer sino pagar pagar la deuda anterior- llegará, pero sólo si se acatan las órdenes de los dueños del mundo, que no son otras que la de implementar un durísimo ajuste, por más que lo pinten al revés.

Para eso, Martín Guzmán y compañía tendrán que achicar el déficit fiscal, rápida y expeditivamente. Teniendo en cuenta la escasez de ingresos genuinos, esta reducción vendrá, sí o sí, del “achique” de los gastos “sociales” y de un gran aumento de las tarifas, de allí la exigencia de recortar los subsidios a la producción energética.

En ese sentido, el ajuste más importante continuará siendo el que ya aplica, a través del impuesto inflacionario, que, al liquidar el poder adquisitivo de las mayorías, hace que sean los trabajadores y el pueblo quienes terminen pagando, como siempre, los costos de la crisis capitalista. Para eso, el gobierno cuenta con la complicidad de las direcciones sindicales, que aceptaron mansamente esta profundización de la entrega de la soberanía nacional, pintándola de “progresiva”. 

Cada persona tiene derecho a llamar las cosas como prefiera. El ministro Martín Guzmán, por ejemplo, lógicamente afirmó que el principio de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no implica un ajuste. Es un término irritante, aunque en los hechos el Gobierno lo aplique cuando las jubilaciones y buena parte de los salarios exhiban una caída en términos reales desde fines de 2019.

La inflación, maldito problema, es a la vez la solución en este sentido. Lo dijo Guzmán: como la inflación fue mayor que la prevista previamente (50 contra 29 por ciento en 2021), el déficit se pudo controlar mejor. Hubo un ajuste, a cargo de la sociedad, que ahora continuará. (Infobae, 29 de enero)

La izquierda, que es el único sector que repudió el acuerdo, debe, de aquí en más, ponerse a organizar la lucha contra el gobierno cipayo, agitando la necesidad de derrotar el Plan de Ajuste, Saqueo y Represión, con el que se sostendrá el acuerdo. Las organizaciones realmente combativas deben poner en pie un centro nacional de la resistencia, que sirva para unificar conflictos y promover la realización de asambleas de base, en las que se decida luchar por un Plan Alternativo de Gobierno. 

Un plan de esas características solo podrá ser impuesto mediante la construcción, desde abajo, de nuevos Argentinazos, para echar a patadas a los de arriba y dar lugar al surgimiento de un nuevo gobierno, asentado en los órganos de decisión democráticos de los y las de abajo, un gobierno Obrero y Socialista. ¡Manos a la obra!

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