Carta abierta de
la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, 28.12.2021, www.thecommunists.net
¡Queridos
camaradas, hermanos y hermanas!
Estamos entrando
en un nuevo año en aquellas partes del mundo dominadas por el calendario
gregoriano. ¡En esta ocasión, la Corriente Comunista Revolucionaria
Internacional, CCRI, ¡envía sus más cálidos saludos a aquellos y aquellas que
luchan por un futuro en el que la humanidad pueda vivir sin explotación y
opresión!
Sin embargo, no
solo nos acercamos a un nuevo año, también estamos cerca de ingresar al tercer
año de lo que hemos denominado período de Contrarrevolución COVID, que se
caracteriza por una ofensiva reaccionaria sin precedentes de la clase dominante,
que utiliza la pandemia como pretexto para una expansión gigantesca del estado
policial y de vigilancia. Además, esta ofensiva sirve como una oportunidad para
aumentar las ganancias corporativas en varios sectores clave (por ejemplo,
farmacéutico, virtualidad o seguridad).
Mucha gente
(incluida la izquierda) esperaba que todo esto fuera solo un fenómeno temporal
que pronto desaparecería, y, con ello, todas las medidas de emergencia del
estado capitalista. ¡Esto es, y siempre ha sido, una burda ilusión! La CCRI ha
enfatizado desde la primavera de 2020 que la Contrarrevolución de COVID no está
impulsada por preocupaciones de salud pública, sino por intereses políticos y
económicos de la clase dominante, determinados por la decadencia del
capitalismo que atraviesa otra gran depresión económica, inestabilidad política
global y grandes conflictos sociales. En un período así, los de arriba solo
pueden mantener su poder mediante la ingeniería de un cambio hacia un estado de
emergencia permanente que resulte en el reemplazo sucesivo de la democracia
burguesa por el bonapartismo estatal chovinista.
Tal política de
la clase dominante durará años, ya que solo se puede terminar si el sistema de
explotación de clase es aplastado por una revolución socialista de los
trabajadores y oprimidos. Por lo tanto, los revolucionarios y las
revolucionarias no deben hacerse ilusiones al enfrentar la realidad del tiempo
venidero: el actual régimen de estado de emergencia de la clase dominante no es
un cambio temporal sino una transformación estratégica de la forma actual de
orden burgués hacia un régimen de tiranía totalitaria capitalista.
Con esto no
queremos decir necesariamente que el virus SARS-CoV-2 continúe siendo el
problema clave de los próximos muchos años. En algún momento, la clase
dominante podría declarar la "victoria" sobre el virus, aunque dando
lugar a un próximo virus, para lo cual la élite gobernante planteará, casi con
seguridad, la necesidad de medidas de protección contra estas nuevas pandemias
u enfermedades.
En cualquier
caso, estamos convencidos de que los temas de la política de salud
estatal-capitalista (incluido un aumento masivo de la política de vacunación),
el control estatal integral sobre la sociedad, la expansión de la policía y el
aparato estatal de vigilancia (con el pretexto de "proteger la salud"),
etc., todo esto seguirá siendo un tema central de la lucha de clases mundial en
el período venidero. Por todas estas razones, la CCRI ha enfatizado
repetidamente la importancia histórica de la Contrarrevolución de COVID, un
punto de inflexión no menos importante que la Primera Guerra Mundial.
Como en 1914, la
izquierda oportunista fracasó dramáticamente en esta prueba histórica, capitulando
ante esta política contrarrevolucionaria. Estas fuerzas reformistas y
centristas coinciden básicamente con las políticas burguesas de confinamiento general
y control integral del estado de salud y movimiento de personas (a través del
llamado “Pase Sanitario”) como así también con la vacunación de toda la
población, a través de productos de la Big Pharma, que no han sido probados y
que pierden eficacia (si existe) después de unos meses. La “Izquierda del Lockdown”
o implementa esta política por sí misma (en países donde forma parte del
gobierno, como en España, Sudáfrica o Italia), la apoya desde la oposición, o
está de acuerdo con sus principios, aunque plantee alguna que otra crítica
menor.
Es revelador que
tal traición histórica tenga lugar en un período lleno de protestas masivas y
levantamientos populares. Ya en otoño de 2019, las luchas de masas en todo el
mundo, desde Hong Kong a Chile, desde Irak a Francia, sacudieron el orden
capitalista. Después del primer impacto de la Contrarrevolución de COVID -en la
primavera de 2020- el ciclo de luchas de clases se reanudó con el levantamiento
de Black Live Matters, seguido de muchas otras insurrecciones colosales de los
trabajadores y oprimidos (en India, Afganistán, Colombia, Sudán, Túnez,
Sudáfrica, Francia, Italia, etc.)
Las fuerzas de la izquierda oportunista -socialdemócratas, estalinistas, bolivarianos y seudo trotskistas- son incapaces de brindar ninguna perspectiva a estas luchas. En muchos casos, incluso las denuncian y se oponen abiertamente a ellas. ¡Camaradas, hermanos y hermanas! ¡Nunca antes se había sentido tan dolorosamente la crisis de dirección! Las masas están tomando las calles y levantándose, pero lo hacen en su mayoría de manera espontánea, sin o incluso en contra de la “izquierda” oportunista. ¡La tarea más importante en el período actual es superar ese vacío de liderazgo! Los revolucionarios y las revolucionarias tenemos la responsabilidad de ayudar a la vanguardia de los trabajadores y oprimidos a encontrar una correcta orientación y organización.
Para avanzar en esta
tarea, debemos unir nuestras fuerzas. ¡La CCRI los convoca a unirse a nosotros
en la lucha por construir un Partido Revolucionario Mundial con secciones en
cada país! Tal partido debería basarse en un programa de lucha para el período
venidero, un programa que combine todas y cada una de las luchas con el
objetivo estratégico: ¡la revolución socialista mundial! ¡No tenemos tiempo que
perder! ¡Abordemos juntos las grandes tareas del año 2022! ¡Unamos nuestras fuerzas
y marchemos hacia adelante! Unidad - Lucha - ¡Victoria!
Oficina
Internacional de la CCRI
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